EL ENFOQUE CIENCIA, TECNOLOGÍA, SOCIEDAD (CTS) Y LA TELEVISIÓN EDUCATIVA COMO MEDIO DE ENSEÑANZA: ALGUNOS APUNTES PARA SU ANÁLISIS

RESUMEN
En el presente trabajo enfoque CTS o sea la integración ciencia, tecnología y sociedad, son elementos significativos que se tienen en cuenta en este trabajo para la gestión del conocimiento a través de la Televisión Educativa como medio de enseñanza, y vía para potenciar la socialización, distribución e intercambio del conocimiento a escala mundial.
El concepto de la “gestión del conocimiento” se ha ido enriqueciendo y transformando rápidamente en los últimos años. Si en un primer momento apareció ligado a las teorías de la administración empresaria, poco a poco se fue revelando como una idea más compleja ligada a la emergencia de la sociedad del conocimiento y de la información. Al mismo tiempo fue tomando un cariz epistemológico que planteaba la necesidad de repensar un nuevo modo de producción y difusión del conocimiento en las sociedades actuales. Por otro lado, comenzó a resultar evidente que la gestión educativa estaba íntimamente ligada a la gestión del conocimiento.
Los medios de comunicación, de manera particular la televisión, tienen capacidad de incidir en la comunidad por ello la preocupación de alimentar las parrillas de programación con mensajes educativos que aporten alternativas a los problemas de cada comunidad. Esto no quiere decir que la televisión modifique radicalmente sus formatos sino que garantice espacios en los que se vea reflejada la comunidad y sirvan como puente entre los estamentos sociales.

1. INTRODUCCIÓN 

Los retos del desarrollo social son los que condicionan el desarrollo de la Ciencia[1] y la Tecnología[2] conjugando junto a esto la participación en los diferentes procesos de los ciudadanos. Ellas están proporcionando una amplia diversidad de opciones en cuanto a lo que podría ser el futuro de la sociedad.

La ciencia supone la búsqueda de la verdad o al menos un esfuerzo a favor del rigor y la objetividad; la ciencia es, ante todo, producción, difusión y aplicación de conocimientos y ello la distingue, la califica, en el sistema de la actividad humana. (Núñez, SF). Pero la ciencia no es sólo el conocimiento por ella creado y que circula en publicaciones. Ella también puede ser vista desde el ángulo de los procesos de profesionalización e institucionalización que genera.

Martínez (SF) en su visión revela que la ciencia es un multifacético y complejo fenómeno social que como forma peculiar de actividad humana institucionalizada y fuerza cultural transformadora tiene como fin la producción, difusión y aplicación de conocimientos.

La investigadora Lizandra Arza se refiere a que  es necesario ver la ciencia como un proceso y un resultado, como un proceso en la búsqueda teórica de las soluciones a las necesidades de la sociedad, como resultado de esto, en los últimos tiempos se obtiene generalmente una tecnología que puede ser aplicada, de ahí que la revolución científico-técnica es un fenómeno de nuestra época histórica y, como tal, desconocido anteriormente, habiendo comenzado a ganar en fuerza a mediados del siglo XX. La revolución científico-técnica ha llevado a una nueva relación entre la ciencia y la tecnología (Arza, 2001).Es por ello que entre la ciencia, la tecnología, y la sociedad existe una estrecha relación considerada como indestructible.

En el acelerado desarrollo de la ciencia y la tecnología como fuerzas productivas principales del mundo moderno juega un papel importantísimo la gestión del conocimiento[3]. Este concepto puede aplicarse en las instituciones, para transferir el conocimiento existente entre sus miembros, transformándose en un activo intelectual socializador que preste beneficios y se pueda compartir a otras instituciones educativas.

Se coincide con lo planteado por Agustín Lage (2007), en que, uno de los elementos que se destaca en el análisis de las fases de la gestión del conocimiento, es que para que el conocimiento se convierta en fuente de ventaja competitiva no basta con que exista, es necesario además que se pueda buscar, seleccionar, capturar, distribuir, almacenar, compartir de manera oportuna y en el momento adecuado. En este proceso juega un papel primordial las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC)[4] teniendo en cuenta, que se debe considerar exactamente como lo que son: medios indispensables, pero no los únicos que facilitan la gestión del conocimiento.

En tal sentido se puede explicar, que la gestión del conocimiento a través de estas TIC consiste en perfeccionar la utilización de este recurso a través de la creación de condiciones indispensables para que el flujo de conocimiento circule mejor. Es válido señalar que no es solo el conocimiento en sí mismo, sino además las condiciones, el entorno y todo lo que contribuye a que dicha gestión sea efectiva.

Todo lo anterior, como es lógico, está relacionado con el acelerado avance de la ciencia y la tecnología como factor primordial que influyen y determina en la economía, la política, la comunicación, el cual tiene una repercusión notable en la producción y los servicios, así como un sector tan importante como es la educación.

Es por ello que en estos tiempos de la información y el conocimiento, la educación se ratifica como uno de los recursos estratégicos vitales para los procesos de desarrollo económico y social que tipifican el nuevo siglo porque, además de mantener su función tradicional de transmitir y adquirir viejos y nuevos conocimientos, constituye un objetivo en la formación integral del ser humano, así como en el fortalecimiento de los derechos a la participación, la libertad y el acceso y uso de la información y la cultura, en un equilibrio del hombre y la mujer con su entorno por un crecimiento socio-económico sostenible.

La sociedad cubana y dentro de ella la educación superior, están enfrascadas en estos importantes cambios en correspondencia con la integración del conocimiento científico de la época contemporánea y el acelerado desarrollo de la ciencia y la tecnología. Hoy son nuevas las exigencias en la formación de las nuevas generaciones lo que implica cambios en su formación, en la concepción de las instituciones y en los docentes que las forman.

Para todos es conocido que para el país y sus docentes representa un gran reto aprender a utilizar con eficiencia estas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en el proceso docente – educativo. Esta acción, sin dudas, contribuirá a la formación de la cultura general e integral de la población y en particular de niños, adolescentes, jóvenes y adultos que transitan por nuestro Sistema Nacional de Educación, al propio tiempo que facilitará la propia capacitación de los docentes e implicados en este proceso.

Estas tecnologías han de estar al servicio de la sociedad, procurando la mayor eficacia en la comunicación y fomentando el conocimiento y la interacción social de los ciudadanos. Los medios de comunicación son, en definitiva, instrumentos de mediación de la dinámica social. (Vergaria, 2011).

El uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y en especial de los medios de comunicación en la educación superior, de fantasía ha pasado vertiginosamente a ser una palpable realidad.

En muchas instituciones educativas, la Teleformación constituye el medio fundamental del proceso de enseñanza aprendizaje, donde se aprovechan al máximo las capacidades tecnológicas instaladas y en las que el empleo de entornos mixtos de aprendizaje, va desde el uso de plataformas altamente interactivas que favorecen el trabajo colaborativo hasta la utilización intensiva de la televisión educativa en sus variantes más interactivas.

Vicente González Castro (1986) defendió en su obra que la utilización de materiales audiovisuales con fines educativos implica la preparación y participación de educadores, directivos y otros especialistas de las ciencias de la educación y con igual fuerza, de guionistas, realizadores, productores entre otros.

Además, se requiere del conocimiento de las características de los estudiantes a los cuales va dirigido el material, de los niveles y modalidades educativas en las que se utilizará, de los paradigmas que le dan sustento y de la forma de uso que los materiales audiovisuales tienen en el marco de este proyecto en el que estén inmersos.

El empleo de la televisión con fines educativos en las universidades debe impactar en la formación de individuos capaces de estar en permanente actualización y desarrollo. En este ambiente, lo básico debe ser querer aprender y compartir lo aprendido en un ambiente socializador del conocimiento, de armonía y curiosidad por lo nuevo. Por otra parte, debe predominar un pensamiento inquisitivo, crítico, con vistas a alcanzar y desarrollar niveles superiores de pensamiento.

El compañero Fidel Castro Ruz (Castro,2002) se ha referido a la profunda revolución que se está llevando a cabo en materia de educación, en la  que el uso óptimo y adecuado de  las TIC y en este caso específico, la televisión educativa , contribuyen a estimular el interés y la motivación de los alumnos, su pensamiento independiente, la reflexión crítica, el afán de investigación y la creatividad, lo que permitirá continuar perfeccionando el proceso de enseñanza-aprendizaje en la búsqueda constante por elevar la calidad educacional.

Teniendo como punto de partida estas premisas, se han realizado múltiples investigaciones sobre la televisión educativa, basadas en concepciones teóricas actualizadas y cuyos aportes han estado dirigidos a optimizar el proceso enseñanza – aprendizaje y de la educación en su concepción más, amplia. Se destacan por sus relevantes aportes los Doctores Vicente González Castro, Iván Barreto Gelles, Pedro Hernández y Elina Hernández. Las investigaciones anteriores sirven de antecedentes para el estudio de la televisión educativa y su influencia en la gestión del conocimiento como área clave en los estudios cts.

En investigaciones realizadas por las autoras se pudo constatar que algunos estudios sobre evaluación de impacto de la televisión educativa se conciben desde la empíria, teniendo en cuenta solo indicadores de gustos, preferencias y experiencias aisladas de docentes, especialistas y directivos.

La necesidad de conocer el efecto real que causa el uso y aprovechamiento de la televisión educativa constituye una prioridad. Por esto, es necesario comprobar si se aprovecha eficientemente la televisión educativa, si hay alguna lógica, y algunas claves que hagan la televisión educativa exitosa. Estas preguntas serían muy importantes tenerlas en consideración: ¿Cómo detectar la incidencia en sus usuarios? ; ¿Será posible producir una televisión educativa más cercana a los problemas y al mismo tiempo acercarlos a su solución y elevar la cultura por esta vía?; ¿Cuáles son las limitaciones?; ¿En qué medida este medio contribuye a un aprendizaje desarrollador e integrador que permita a los estudiantes enfrentarse a los problemas de la vida cotidiana?

Todas estas contradicciones acotan el problema práctico más general que se manifiesta entre las exigencias en las instituciones educacionales en función de su potencial científico – tecnológico y humano y las posibilidades reales que existen en ella.

Tradicionalmente los investigadores del aprendizaje se han preocupado y ocupado por investigar y explicar los mecanismos subjetivos que subyacen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, lo que ha provocado la aparición de diferentes concepciones, en dependencia del enfoque o paradigma del cual se parta.

Cada concepción ha estado condicionada no solo por la evolución de los medios de enseñanza aprendizaje, sino también por el desarrollo de la sociedad y, por tanto, de la educación. La utilización de la Televisión Educativa (TVE) como medio de comunicación y de enseñanza constituye una expresión evidente de este desarrollo, como reflejo de la creciente complejidad de la vida social con el apoyo de las nuevas tecnologías de información y comunicación, las cuales, al introducirse en la educación superior, se han convertido en un abierto desafío para los alumnos, para los profesores y para los investigadores del aprendizaje.

Sobre esta base el presente trabajo tiene como objetivo: Argumentar la Televisión Educativa como medio de comunicación y de enseñanza desde la perspectiva CTS.

Lo cual facilitará sus correspondientes relaciones y revelar de esta manera su esencia poniendo en consideración aspectos esenciales relacionados con la definición de los conceptos claves que se abordan en el trabajo.

 

Desarrollo 

En la sociedad moderna se registran la presencia de cuatro factores clave en la gestión del conocimiento: la organización, las personas, los procesos y la tecnología considerándose en este último muy importante los medios masivos de comunicación. Teniendo en cuenta que la evolución de estos medios ha ocurrido al ritmo de la creciente necesidad de comunicación, es recomendable hacer referencia a qué se entiende por comunicación.

Vicente González Castro (1982) expresa que la comunicación es un proceso de interacción social a través de símbolos y sistemas de men­sajes que se producen como parte de la actividad humana.

La comunicación tiene un papel esencial en la socialización del conocimiento y por tanto influye del mismo modo en la socialización del estudiante, en el desarrollo de su mundo espiritual  y  su personalidad, especialmente en su concepción científica del mundo, a partir de las funciones que tiene la comunicación: informativa, afectiva-valorativa y reguladora (Gelles,2006).Es a través de la comunicación que le son transmitidos valores y normas del grupo y una vez interiorizados estos, puede expresar sus necesidades de forma que le promueva satisfacción por lo aprendido .

Se comparte la consideración de que la comunicación no se da en el vacío, ocurre dentro de un contexto social, en una realidad cultural  que da significado y valor a todo el proceso (Martínez,1998) . La comunicación, como forma de relación humana, es social por naturaleza lo cual genera nuevas formas de comunicación y por ende de adquisición y trasmisión de conocimientos.

Los medios de comunicación han de estar en función de la sociedad, promoviendo el conocimiento y la interacción social de los individuos. Ellos son, en definitiva, instrumentos de mediación de la dinámica social.

López (2001), plantea que el gran desarrollo de los medios de comunicación masivos ha generado una nueva dinámica en los procesos formales e informales de educación. Después de la familia y la escuela, la televisión como mediadora en el proceso de enseñanza aprendizaje tiene hoy una gran influencia en la formación de conocimientos y valores que adquieren las nuevas generaciones para enfrentar los retos de la actual sociedad.

Sin embargo, la sociedad es compleja para poder funcionar sola por medio de la comunicación directa entre una y otra persona. Para hacer que las informaciones importantes adquieran resultados, es necesario hacerlas llegar a varias personas a la vez. La comunicación masiva radica entonces en transmitir informaciones, ideas y sentimientos a un auditorio numeroso y con diferentes características mediante el uso de los medios creados para ese fin como es el caso de la televisión.

Actualmente se convive con ella como punto básico de referencia para la comunicación y gestión del conocimiento. Las personas comentan y reflexionan de los temas que se tratan en ella, no se tienen en cuenta los sucesos en un entorno próximo, que no tienen respaldo noticioso. Son   entes mediáticos y forman parte de una cultura que no puede entenderse y que tampoco existe al margen de la comunicación.

La televisión [5]  tiene asociada ventajas que despiertan gran atención entre la mayoría de la población:

  • Es asequible a todo tipo de público.
  • Satisface deseos y necesidades del hombre.

Las características más importantes de este medio de comunicación se centran en:

  • Posibilitar, atraer y capturar a quien se ubica ante ella, por lo que el público es generalmente heterogéneo.
  • Contribuir cada vez más a formar auditorios con una posición activa ante los temas y programas que se presenten.
  • Trasmitir y adquirir el conocimiento con la finalidad de incrementar su significatividad.

Algunas de las  limitaciones de este medio son abordadas por Iván Barreto Gelles en su investigación y la autora de este trabajo hace referencia (Gelles,2006).

  • Por su unidireccionalidad, no responde plenamente a las características y necesidades individuales de los estudiantes.
  • Resistencia del educador a modificar su estilo de impartir la docencia.
  • Escasa interacción entre el teleprofesor y los estudiantes.
  • Los estudiantes tienen pocas oportunidades de aplicar inmediatamente los contenidos presentados por el programa, pueden existir dificultades propias de la transmisión por aire, con las perturbaciones que se pueden originar.

Las limitaciones anteriormente mencionadas no le restan la posibilidad de utilizarla en la enseñanza, pues prevalecen las características relacionadas con el acceso y uso de la información, debido al constante desarrollo de la Tecnología Educativa.

La autora opina que se debe aprovechar las potencialidades de la televisión desde el punto de vista comunicativo favoreciendo el flujo de conocimiento a través de su lenguaje y por consiguiente al crecimiento e intercambio del mismo por esta vía. Siendo capaz de lograr su transformación en conocimiento colectivo.

La televisión no sólo es una vía fundamental de acceso al conocimiento, sino que contienen parte de ese conocimiento que se caracteriza, por su vinculación a la actualidad, la descripción del contexto social cercano que mezcla emociones, sensaciones y razonamientos además, la forma de transmitirlo a través de diferentes códigos y lenguajes favoreciendo sin duda el proceso de comunicación social.

Es importante considerar lo planteado por Martínez cuando se refiere a ¨ que los nuevos medios no están sustituyendo a los anteriores, como dice, sólo están sirviendo para reforzar los modelos comunicativos generados por aquellos ¨. (Martínez, 1985, p 42).

La televisión, desde su posición privilegiada como canal de comunicación que llega a millones de personas, puede cumplir y de hecho en ocasiones cumple un importante papel para cambiar estereotipos, evitar prejuicios falsos y colaborar en la plena integración de las minorías sociales.(Castillo,1999 ).

A través de la historia de la humanidad, los medios han tenido sentido en la medida en que se inscriben, y por tanto se contemplan, dentro de un proceso de comunicación (Sánchez,1988). Consecuentemente, estos se adaptan al contexto donde se utilizan sobre la base de los objetivos planificados.

El análisis de esta adaptabilidad para el caso específico de la televisión posibilita su uso como medio de enseñanza lo cual hace más eficiente el proceso de adquisición y construcción de conocimientos por parte de los alumnos y se crean las condiciones para que a partir de ella se puedan compartir y socializar en función de necesidades individuales o colectivas.

Para garantizar lo anterior, es imprescindible tener un profundo dominio de la base metodológica general que sustenta su uso en cada una de las formas organizativas. En ese sentido, se confirma que: ¨ los medios de enseñanza bien utilizados, específicamente la televisión, constituyen elementos fundamentales para que la enseñanza conduzca al desarrollo integral de los estudiantes¨ (Zilberstein, 2002, p1).

Existen diferentes definiciones de medio de enseñanza pero esta investigación asume la abordada por Vicente González Castro que plantea: “medio de enseñanza es aquel que porta o ilustra el contenido del proceso de enseñanza-aprendizaje. Además, posibilita la actividad del docente y del estudiante con la finalidad de adquirir este contenido”. (Castro, 1986, p44).

Los medios de enseñanza se clasifican de disímiles formas, la autora coinciden con el investigador Iván Barreto Gelles (Gelles, 2006) el cual considera que los que ofrecen información a través de la audición y la visión se pueden clasificar como medios audiovisuales.

En la actualidad, la televisión es uno de medios audiovisuales que más utiliza el profesor en cualquier contexto educacional. Independientemente de algunas de las limitaciones que ya han sido abordadas anteriormente, el profesor es quien debe complementar en cada emisión de televisión la atención específica que cada alumno requiere. (Castillo, 1999).

Las potencialidades que posee la televisión como medio de enseñanza en el proceso de enseñanza-aprendizaje no construye por si sola conocimiento dependiendo exclusivamente del medio en sí, sino de las relaciones que el docente establezca con otros elementos curriculares dígase contenidos, métodos, estrategias docentes, contexto de aprendizaje, estilos de aprendizajes, criterios e instrumentos de evaluación. Además, su resultado acertado favorece indiscutiblemente los aspectos instructivos y educativos que influyen y/o determinan la formación y desarrollo de la personalidad de los estudiantes.

Sobre la base de lo anterior es importante resaltar que la tarea del educador frente  los programas curriculares trasmitidos por la televisión  engloban varias aristas : la motivación  por ser pieza clave en el proceso de enseñanza aprendizaje y por otro lado , la reflexión  de los  contenidos de manera que la información trasmitida pueda ser valiosa. Esto se traduce cuando el estudiante pueda utilizarlo, consolidarlo, incorporarlo a su sistema de conocimiento y socializarlo a personas e instancias con necesidades e intereses similares.

Finalmente, se considera lo planteado por José Zilberstein Toruncha: ¨ Los medios, recursos o materiales que se utilicen en la enseñanza, adquieren su verdadero papel como medios de enseñanza y aprendizaje, cuando se utilizan en sistema y en relación con las restantes categorías didácticas ¨ (Zilberstein, 2002, p6).

La televisión ha sido uno de los medios de enseñanza que más interés ha despertado para su incorporación a la enseñanza, ya que pocos han sido los países que no la han utilizado para la formación, o que no han contemplado proyectos específicos para su incorporación a la enseñanza, bien como instrumento para llevar la formación a los lugares alejados, bien para enriquecer la formación presencial desarrolladas en las aulas, o simplemente para aprender a descodificar sus mensajes y lenguajes(Almenara,2002),( Duarte,2002)  (Barroso , 2000) .

Autores como (Martínez,1994), (Almenara,1994)(Salinas,1999) (Gelles,2006), consideran que según su intencionalidad, los medios de enseñanza se pueden clasificar  de tres formas diferentes: cultural, educativo y escolar; estas se diferencian entre sí por la estructura de sus programas, los destinatarios potenciales y los objetivos que persiguen. Esta investigación centra su análisis en la televisión educativa.

Finalmente, ¿Qué se entiende por televisión educativa?

Se comparte lo planteado por  Adriana Castro (Castro,2004) e Iván Barreto Gelles (Gelles,2006) que para definirla es necesario   precisar el término educación.

Se considera muy completa la definición de educación aportada por los pedagogos cubanos: “fenómeno social complejo, encaminado a la transmisión y apropiación de la herencia cultural y los valores, normas y patrones socialmente aceptados y en un sentido más estrecho como un fenómeno históricamente condicionado dirigido a la formación y desarrollo de la personalidad a través de la transmisión y apropiación de la herencia cultural de la humanidad” (Pérez, 2001, p16).

Si se tiene en cuenta lo anteriormente expuesto, evidencia el valor que tiene la educación para el desarrollo de la humanidad en su conjunto, se enfatiza en la importancia de apropiarse y mantener todo cuanto la humanidad históricamente de su desarrollo puede aportar a la nueva generación.

Además,  la televisión como instrumento de consumo social debe  convertirse en un servicio público  de transmisión de  contenidos de carácter formativo y educativo para salvar diferencias,  mejorar la convivencia a través de la formación de valores, actitudes y convicciones, cuestiones esenciales en  lo que se fundamenta la televisión educativa.

Las   autoras asumen la definición emitida por el Dr. Iván Barreto Gelles en su tesis doctoral: “La televisión educativa es la expresión genérica que hace referencia a toda emisión de programas educativos por televisión con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población ¨. (Gelles, 2006, p 21)

Asimismo, la televisión educativa posee las siguientes características:

  • Sus contenidos se generan por instituciones educativas y es pieza integrante de un modelo pedagógico.
  • Se emplea como herramienta en el proceso enseñanza-aprendizaje.
  • Está dirigida a públicos identificados por niveles y modalidades académicas
  • Facilita acceder y producir conocimiento, como herramientas de enseñanza y aprendizaje.
  • Permite convertir el conocimiento implícito trasmitido en táxito y viceversa.

Gestionar conocimiento a través de la TVE teóricamente presupone tener fácil acceso a todo tipo de información que se trasmita sobre los temas relacionados con el currículo, poder organizarla, seleccionarla, interiorizarla a través del procesamiento de las imágenes, textos, audio, videos, para convertirla en aprendizaje, articularla, adaptarla y aplicarlas en función de la forma de asimilación a un determinado objetivo. Finalmente   socializarla y adquirir experiencias e ideas personales en función de intereses y necesidades a través del trabajo en grupo y otras formas colaborativas.

Todo lo anterior presupone participar, interactuar y aprender en un entorno de aprendizaje mediado por la TVE como medio de enseñanza y de comunicación donde la información es el eslabón primordial que se necesita como forma de acceder y gestionar el conocimiento.

Consecuentemente, la televisión educativa constituye, por su lenguaje, por su naturaleza, por la forma en que se adentra en los espacios más íntimos, un proyecto pedagógico además, de ser un poderoso agente socializador de la información y el conocimiento. Debido a esto, cada programa televisivo debe tener tras de sí, intencionalmente o no, una concepción científica del mundo.

Finalmente, es necesario trazar estrategias que posibiliten evaluar el aprovechamiento de este medio de enseñanza, incluirlas en el currículum, así como comprometer al profesorado en el uso de una televisión educativa que bien utilizada contribuye exitosamente a la gestión del conocimiento en las instituciones y que apoye la formación integral de la personalidad de los estudiantes.

Por ende las estrategias de gestión en las instituciones educativas  deben inculcar a que todo el conocimiento de sus integrantes se vuelva explícito y a sus vez colectivo, que prevalezca la  motivación y el interés  por compartir lo aprendido es decir sus conocimientos, experiencia, habilidades, lo que facilitará sentirse útiles y exitosos.

Conclusiones

El desarrollo científico y tecnológico es una de los factores más influyentes sobre la sociedad contemporánea, la base primordial para la búsqueda de resultados científicos y tecnológicos.

Los problemas de la ciencia y la tecnología se examinan en relación con la problemática social y esta a su vez estimula la gestión del conocimiento.

La TVE como medio de comunicación social es una alternativa eficaz para la gestión del conocimiento que potencia la socialización, distribución, intercambio del conocimiento a escala mundial.  

 

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31. — (2000): “Medios, comunicación humana y sociedad del conocimiento”, en Comunicar, núm.14, Huelva, p. 25.



[1]                  Las autoras de este trabajo asume la definición de Ciencia abordada por Fidel Castro Díaz-Balart  que considera que “la ciencia no es solo un sistema de conceptos, teorías, hipótesis, sino también es simultáneamente una aplicación de los conocimientos acerca de las leyes objetivas de la naturaleza y la sociedad aún más, la ciencia se nos presenta como una institución social como un sistema de organizaciones científicas cuya estructura y desarrollo se encuentra estrechamente vinculados con la economía, los fenómenos culturales y posibilidades de la sociedad actual”. Consúltese en Ciencia, Innovación y Futuro. La Habana: Editora Ciencias Sociales.2003

[2]                     La Tecnología debe ser vista como un proceso social, una práctica que integra factores psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales; siempre influidos por valores e intereses del sistema social en que se desarrolla, que contribuye a conformarlo y es a su vez,  conformada por él” . Consúltese en Ciencia, Innovación y Futuro. La Habana: Editora Ciencias Sociales.2003

[3] Este término surge, según Arcilla(2002) en el campo organizacional de Estados Unidos y Europa pasando a formar  parte del vocabulario gerencial .Para profundizar en el alcance y naturaleza de la gerencia del conocimiento (GC), es necesario estudiar los argumentos expuestos  por Wah (1999), quien plantea que el foco de la GC consiste en aprovechar  y reutilizar los recursos que ya existen en la organización  del modo tal que las personas pueda seleccionar y aplicar el conocimiento producido por los sujetos que integran la organización. Unas de las formas de materialización de la gerencia, gestión o intermediación del conocimiento, está dirigida a generar un ambiente donde el aprendizaje sea interactivo y en el que los involucrados puedan transferir y compartir lo que saben, de forma rápida, agregando ese saber a su estructura cognitiva, lo que se traduce en un nuevo conocimiento. Consúltese, La Comunidades de Práctica en un contexto gerencial del conocimiento: estudio de un caso. Revista Venezolana de gerencia, número22, 2003.

[4] Esta investigación asume la definición de TIC abordada por  Francisco Martínez   “Las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) son todos aquellos medios de comunicación y de tratamiento de la  información que van surgiendo de la unión de los avances  propiciados por el desarrollo de las tecnologías electrónicas y las herramientas conceptuales, tanto conocidas como las que vayan siendo desarrolladas como consecuencia de la utilización de estas mismas y del avance del conocimiento humano”.  Consúltese Martínez, F. Los nuevos canales de la comunicación en la enseñanza.–  Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces, 1995, p. 42

[5] Televisión: Medio de comunicación y de enseñanza que se basa en la transmisión de las  imágenes en movimientos a distancia, sincronizada con sonido, las cuales son captadas por un dispositivo receptor .El principio de la televisión se apoya en el uso de un transductor (tubo de cámara) que convierte las señales luminosas visuales en pulsos eléctricos  apropiados para ser transmitidos, un sistema de transmisión de esa señal, y otro transductor inverso al primer (receptor de TV) que se ocupa de transformar esas señales que recibe en  imágenes visuales en la pantalla .  Castro, V. G. (1990). Diccionario Cubano de Medios de Enseñanza y Términos Afines. E. P. y. Educación. Ciudad de La Habana: p252.

 

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
de Armas Rodríguez, Noralbis: "El enfoque ciencia, tecnología, sociedad (CTS) y la televisión educativa como medio de enseñanza: algunos apuntes para su análisis" en Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo, octubre 2014, en http://atlante.eumed.net/television-educativa/

Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.