LA MOTIVACIÓN EN EL AULA: ESTRATEGIA ESENCIAL PARA MEJORAR EL APRENDIZAJE EN LA ESCUELA PRIMARIA

Resumen
Es imprescindible conocer el entorno psicológico en el que se desarrolla el niño durante su trayectoria en la escuela primaria, pues tiene proyección directa en sus formas de aprendizaje. La motivación del estudiante en el aula es una matriz importante al influir en comportamientos, intereses y actitudes, mismos que impactan de manera directa en el proceso de enseñanza – aprendizaje. El docente debe rescatar pautas de acción que incorporan la motivación como un aspecto crítico de su práctica centrando la atención en el conocimiento y aplicación de estrategias para promover actitudes positivas hacia el aprendizaje, ofreciendo al estudiante oportunidades de elección y autodeterminación así como el fomento a la motivación por logro.
It is essential to know the psychological environment in which the child develops during elementary school, because it has direct projection in their learning ways. Student motivation in the classroom is important for influencing their behaviors, interests, and attitudes, as well as direct impact on the teaching – learning process. The teacher must rescue action patterns that incorporate motivation as a critical aspect of their practice, focusing on the knowledge and application of strategies to promote positive attitudes towards learning, giving students opportunities for choice and self-determination and the promotion of achievement motivation.

Palabras clave: Falta de interés, proceso de enseñanza-aprendizaje, cultura escolar, motivación, interés, creatividad, práctica docente.

Desde que el ser humano tiene conciencia de ser ha vivido en una constante interacción con el mundo que le rodea. Dicha interacción engloba factores como el medio ambiente, la familia, la sociedad y la escuela, los cuales serán determinantes en la construcción de su forma de vida y sobre todo de sus características de personalidad y de respuesta a los acontecimientos que suceden a su alrededor. Por esta razón, es cada vez más importante conocer el entorno psicológico en el que se desarrolla el niño, pues tiene proyección directa en sus formas de aprendizaje. El examinar e intervenir en el marco de la formación humana permite cambiar las condiciones en las que se está produciendo el desarrollo y prevenir problemas futuros en su educación.

La imperiosa necesidad de incrementar la calidad educativa busca ineludiblemente prestar atención a la mejora de los procesos que se dan dentro del aula, los cuales implican no solo el ámbito teórico o técnico sino que incluyen de manera significativa aquellos que se dan en la relación y el ambiente educativo.  Por ello se debe tratar la motivación como parte intrínseca de ese clima educativo para contribuir de manera activa y dinámica con los procesos de enseñanza-aprendizaje. La orientación educativa aborda diversas investigaciones que han puesto de manifiesto que para cumplir con los objetivos en el ámbito educativo, es necesario centrar esfuerzos tanto en los profesores como en los alumnos y el personal directivo, de manera que se desarrollen en ellos capacidades para enfrentar las diversas problemáticas en las que pueden estar inmersos.

En la actualidad, la cultura escolar que predomina en los niveles educativos, principalmente en las Escuelas Primarias, es aquella en la que prevalecen  actitudes de desmotivación y falta de compromiso que se da no solo por parte del alumnado sino que además incluye a los docentes, todo esto probablemente generado por la creciente complejidad que demanda su tarea así como a los factores culturales a los que se están enfrentando, la falta de apoyo institucional o bien, la pérdida de reconocimiento social.

 

La enseñanza es una de las actividades más complejas en nuestra sociedad, ya que trabaja con un recurso tan deslumbrante como el intelecto humano e implica asistir, acompañar y estimular el saber, el hacer, el aprender y el ser.  Por tal razón, la motivación en el aula ordena y dirige el comportamiento convirtiéndose así en una matriz importante del proceso de enseñanza-aprendizaje. El alumno necesita una fuerte motivación para aprender y desarrollar conocimientos, actitudes y estrategias que le permitan enfrentarse al mundo académico, al entorno social y posteriormente a la vida laboral. 

 

DIAGNÓSTICO DE LA NECESIDAD

 

La educación a lo largo de la historia se ha enfrentado a retos de gran alcance en los distintos niveles. Estos retos ofrecen una proyección de las necesidades y características del tiempo, el lugar y las personas que directa o indirectamente influyen en el contexto educativo. Por tal razón, la educación hoy en día exige cambios ante las nuevas generaciones y dentro del aula escolar, sobre todo en aquellos niveles que fomentan las bases para el desarrollo de los individuos, es decir, a nivel primaria. Así, aunque las necesidades y problemáticas de sean muy similares a las del pasado,  es importante recalcar que manifiestan características específicas de la sociedad actual y que revelan a un ser humano que se está enfrentado a diversas variables que influyen en cada uno de sus ámbitos de desarrollo.

Reflejo de lo anterior es la Escuela Primaria José María Morelos y Pavón, de la ciudad de Lagos de Moreno Jalisco, la cual fue referida por un agente externo como un foco de atención, en el que se presentan distintas problemáticas que podrían ser tratadas. Al llegar a la institución y realizar una entrevista al director, éste refirió que el problema principal era el relacionado con conductas que estaban dificultando el proceso de aprendizaje, sin embargo, mediante la observación participante y la entrevista a otros profesores se detectó que lo anterior solo es la punta del iceberg de la situación, ya que todo es generado por el clima en el que se encuentran los alumnos y que viene no solo de una situación individual sino de una que incluye a los profesores y además al entorno en el que se encuentran inmersos. Así, se encontró en las aulas una desmotivación por parte de los alumnos, la cual se manifiesta en un bajo rendimiento y pocas expectativas de éxito, de acuerdo a la observación y referencias de los maestros entrevistados.  Los alumnos constantemente dicen: “no puedo”, no ponen atención a las instrucciones, no piden ayuda, incluso cuando es necesaria. Algunos otros se pasan el tiempo mirando a la puerta o a la ventana, adivinan o responden al azar sin hacer un verdadero esfuerzo, no responden a las exhortaciones del maestro para que participen, se desaniman con facilidad, no responden voluntariamente a las preguntas del maestro o bien se las arreglan para evitar el trabajo argumenttando que se sienten mal; otros estudiantes se dan por vencidos ante la primera señal de dificultad y lo expresan mediante frases como: “no entiendo” o “esto es muy difícil”.

Por otra parte, algunos de los estudiantes sobre todo en grados avanzados (quinto y sexto) se encuentran únicamente motivados para proteger su valía personal evitando el fracaso. En palabras del director de dicho plantel ellos lo manifiestan mediante el incumplimiento, es decir, pueden parecer dispuestos a responder a lo que el maestro solicita, pero con la esperanza de que elija a otro compañero. Otras de las conductas que se evidencian son el estudiar al último momento para determinada actividad y con ello poder justificar el fracaso por un mal manejo del tiempo o bien queriendo hacer varias actividades a la vez y no cumpliendo de manera adecuada con ninguna.

Partiendo del diagnóstico de la problemática citada se observa que existe una evidente necesidad de atención ya que a través del tiempo  y aún a pesar de las mejoras en el área educativa se presenta ésta característica directamente relacionada con el estudiante de manera personal y el entorno inmediato y social en el que se ve envuelto.

Por tanto,  ante la preocupación del docente por la falta de interés en aprender manifestada por el alumno en el día a día, ante el cambio de ver el aprendizaje no como una necesidad, ni como un modo de superación u orgullo, sino como un instrumento para conseguir fines, se presenta esta investigación con la finalidad de manifestar que la conducta humana no viene determinada solo por procesos psicológicos o por la poderosa influencia de los estímulos internos de forma aislada, sino que hay un factor que determina, que sitúa su efecto entre las variables empíricas de estimulo-respuesta: la motivación.

 

MOTIVACIÓN

 

La motivación en el aula tiene sus bases, estrategias y sentido, ya que existe una conexión profunda que se produce entre la consideración que se da al alumno y a su historia personal, con la relación educativa interpersonal que la evidencia y con la actitud propia del aula, los tipos de tareas y las actividades cotidianas y muchas veces rutinarias que tienen lugar en el escenario físico en donde se lleva a cabo el aprendizaje.

La motivación incluye procesos que dan energía, dirigen y mantienen la conducta, por ello debiera ser una de las tareas fundamentales de la enseñanza. Para que los alumnos aprendan deben participar a nivel cognoscitivo, emocional y conductual en actividades propias de la clase y es ahí donde el maestro hace su aparición mediante el uso de sus conocimientos, percepciones y apreciaciones para ayudar al alumno en el proceso de aprendizaje.

Partiendo de la premisa anterior la motivación de acuerdo con Pérez Solís (2003) se concibe como un proceso psicológico que desde el interior impulsa a la acción y determina la realización de actitudes y tareas educativas, que contribuye a que el alumno participe en ellas de forma activa y persistente, posibilitando el aprendizaje y la adquisición de conocimientos y destrezas y el desarrollo de la competencia.

En el ámbito escolar la motivación es considerada como una técnica y como un medio para promover el aprendizaje. Sin embargo, con relativa frecuencia existe una inadecuada consideración de la motivación, que se pone de manifiesto cuando al encontrarse con dificultades de aprendizaje surgen en los maestros cuestiones como: ¿Qué puedo hacer para que este o aquel alumno se interese por la clase? O bien ¿Cómo puedo motivar al alumno que no atiende a las explicaciones y que interfiere y dificulta el trabajo de los demás?, esta postura se conceptualiza como inadecuada ya que se percibe a la motivación como algo que únicamente desde fuera va a posibilitar un cambio en el comportamiento del alumno, razón que no es correcta ya que el alumno tanto depende del exterior como de lo que suceda interiormente en él. Desde una consideración adecuada los maestros deben formularse preguntas como: ¿Qué tipo de relaciones he de establecer con mis alumnos y ellos conmigo, para suscitar e intensificar la curiosidad, el interés y la motivación por las tareas escolares?, ¿Cómo he de estructurar las actividades para interesar a mis alumnos?, estas cuestiones son la parte medular ya que conciben al maestro y al alumno no como entes aislados que pueden actuar en pro o en contra del proceso educativo, sino como personas en interrelación e integración hacia un fin que posibilite el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Para comprender mejor la temática, Santrock (2006) afirma que existen diversas perspectivas psicológicas que explican la motivación de diferentes maneras y que son de gran relevancia para el estudio aquí tratado:

-La perspectiva conductual: plantea que las recompensas y los castigos externos son fundamentales en la determinación de la motivación. Los incentivos son estímulos o eventos positivos o negativos que pueden motivar la conducta del estudiante.

-La perspectiva humanista: destaca la capacidad de crecimiento personal en los estudiantes, la libertad para elegir su destino y las cualidades positivas. Esta perspectiva esta muy relacionada con la idea de Abraham Maslow de que ciertas necesidades básicas deben satisfacerse antes que otras necesidades superiores (fisiológicas, seguridad, amor y pertenencia, estima), hasta llegar a la autorrealización.

-La perspectiva cognoscitiva: según esta teoría, los pensamientos de los estudiantes son los que guían, por tanto da mayor importancia a las presiones internas y propone el concepto de motivación de competencia, el cual afirma que la gente esta motivada para enfrentar de manera efectiva a su ambiente, a dominar su mundo y a procesar la información de manera eficiente.

-La perspectiva social: enuncia la importancia del factor social en el alumno ya que afirma que los alumnos que tienen relaciones interpersonales afectuosas y alentadoras en la escuela, tienen actitudes y valores académicos más positivos y se sienten más satisfechos con la escuela.

Al analizar las teorías anteriores podemos percatarnos de la importancia de observar al estudiante como una entidad diversa, que tiene complejas interrelaciones, que esta inmerso en varios escenarios y que es movido por diferentes significados que se dan tanto a nivel personal como social, por tanto no es posible elegir una de las teorías anteriores sin tomar en cuenta todas las demás.

Por otra parte, otra de las teorías explicativas del proceso motivacional es la que enuncia Martínez (2002) en su libro la Orientación Escolar, la cual tiene por nombre Motivación de logro y ha adquirido una especial relevancia en el campo del aprendizaje en relación con el éxito o fracaso académico. Esta teoría centra su atención en la intención de potenciar las habilidades o actividades cuya finalidad sea la excelencia y realización.

Los factores que motivan al estudiante son el motivo de logro, las expectativas de éxito y el grado de incentivo. El primero surge del conflicto que se provoca en el individuo entre el deseo o tendencia a experimentar satisfacción ante el éxito y vergüenza o ansiedad ante el fracaso; por su parte las expectativas se refieren a la percepción que el estudiante tiene de sus posibilidades de éxito ante una tarea; y el grado de incentivo viene determinado por el esfuerzo del alumno por alcanzar el éxito; del grado de desafío que implica la tarea deriva el sentimiento de competencia.

Así, teniendo en cuenta el ámbito en el que incide fundamentalmente la conducta, de acuerdo con Woolfolk (2010), los motivos que la determinan pueden denominarse intrínsecos o extrínsecos. Un motivo intrínseco es aquel que determina conductas cuyos cambios inciden en el sujeto, a nivel cognitivo, afectivo o de personalidad; la conducta es un fin en sí misma, su efecto se circunscribe al sujeto que la manifiesta. Por el contrario, motivos extrínsecos son aquellos que determinan conductas cuyos cambios inciden fundamentalmente en el exterior del sujeto, posibilitando la consecución de algún objeto o información, que a su vez posibilitará la satisfacción de una necesidad.

Hasta aquí hemos hablado de diferentes descripciones de la motivación, pero es necesario abundar en los principios básicos que están basados en el concepto de historia personal del alumno, en lo que conocemos sobre la influencia de los niveles de estimulación y en la adecuación de cada tipo de motivación a un determinado campo de actuación humana en el aprendizaje de conocimientos, procedimientos y actitudes o valores.

            Entre estos principios encontramos, la curiosidad del alumno, la cual es la fuerza motivacional primaria en el desarrollo de la comprensión de los acontecimientos que tienen lugar en el medio y en la adaptación y dominio de este. Se entiende que el niño manifiesta curiosidad en la medida en que se siente atraído por los objetos y hechos de su ambiente que sean nuevos, congruentes o complejos y persiste en observar los estímulos para dominar mejor la situación. Así, para fundamentar la intervención con los maestros se incluye que la curiosidad puede influir en la conducta del alumno en el aula, posibilitando:

  • Su interés por temas nuevos.
  • Su observación, examinación, manejo, estudio o investigación sobre algún tema o sobre algún objeto concreto.
  • Su persistencia hasta que domine algún tema o comprenda para que es útil.

 Otra característica básica es el interés, el cual se representa mediante la emoción positiva experimentada con mayor frecuencia y un factor motivacional importante en el desarrollo de destrezas, del conocimiento y de la competencia.

En tanto, los intereses en los alumnos son conceptos explicativos que posibilitan hacer predicciones sobre la conducta del estudiante y que pueden ser evaluados a través de diferentes índices, entre los que se encuentran el tiempo que el alumno invierte desarrollando una actividad y la frecuencia de aparición de una conducta espontanea.

El tercer principio básico es la creatividad, entendida como la habilidad de pensar acerca de algo en forma novedosa y poco común y crear soluciones únicas a los problemas. Una importante meta de la enseñanza consiste en ayudar a los estudiantes a ser más creativos aumentando la motivación interna y fomentando un pensamiento flexible y lúdico. 

Finalmente, es importante subrayar que el ámbito de la motivación es muy amplio y lo configuran diversos elementos, unos personales y otros contextuales. Así encontramos factores que tienen lugar en el alumno (afectivos, de personalidad y cognitivos), otros que tienen lugar en el medio (como la estructura del aula o de la tarea) y otros en la interacción del alumno con el medio. Entendido esto, se debe  propiciar la reflexión en el maestro de que cuando el alumno llega al aula, no es una página en blanco, es una persona y una historia, es el resultado de su potencial, de la influencia socio-familiar y académica que en su conjunto han determinado algunas tendencias actuales a reaccionar de un modo en particular, de ahí la importancia de incluir en el proceso académico  estrategias que tomen en cuenta la tendencia en el estudiante a encontrar actividades significativas y valiosas y a obtener los beneficios deseados de ellas, lo cual incluye la calidad de los esfuerzos mentales del estudiante y del profesor logrando con ello una participación productiva y desarrollando intereses individuales y duraderos para aprender y enseñar respectivamente.

Es imprescindible centrar la atención en esta necesidad educativa así como en el conocimiento de las prácticas informativas para aumentar las actitudes positivas hacia el aprendizaje, intentando brindar a los estudiantes oportunidades de elección y autodeterminación mediante la motivación intrínseca, así como alentando al profesorado a utilizar herramientas dirigidas a la motivación de logro.

La mayoría de los educadores coinciden en que la motivación de los alumnos es una de las tareas fundamentales de la enseñanza. La razón indica que para que los estudiantes aprendan deben participar a nivel cognoscitivo, emocional y conductual en actividades productivas de la clase, sin embargo, esto es impedido en muchos de los casos por varios factores que aparecen con frecuencia, como las necesidades económicas, sociales o personales, creencias y autopercepciones, intereses, emociones e incluso en muchos casos la ansiedad que provoca la percepción conjunta de los anteriores, por esa razón resulta necesario  enfatizar en la concepción de que es especialmente importante que los estudiantes tengan una motivación interna y externa para incluirse en el proceso de aprendizaje.

  Basados en la premisa de que una tarea relevante del maestro es guiar o dirigir a los alumnos hacia una enseñanza que tenga un significado para ellos, que los anime y los apoye, el docente debe rescatar pautas de acción que incorporan la motivación como un aspecto crítico de la enseñanza y del aprendizaje. 

 

Referencias Bibliográficas

 

Fernández I.(2006). Guía para la convivencia en el aula. Madrid: Praxis.

 

Martínez M., Quintanal J., Téllez J. (2002). La Orientación Escolar Fundamentos y Desarrollo. Madrid: Dykinson.

 

Pérez M. (2003). Orientación Educativa y Dificultades de Aprendizaje. España: Thomson.

 

Santrock J. (2006). Psicología de la Educación. 2ª Edición. Mexico: Mc Graw Hill.

 

Woolfolk A. (2010). Psicología Educativa. 11ª Edición. México: Pearson

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Márquez Hernández, Marcia y Abundez González, Mayra: "La motivación en el aula: estrategia esencial para mejorar el aprendizaje en la escuela primaria" en Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo, enero 2015, en http://atlante.eumed.net/motivacion-aula/

Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.