EL IMPACTO DE LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN (TIC) Y EL USO CORRECTO DE LOS COMPONENTES DE LA LENGUA MATERNA EN EL PROCESO DE ENSEÑANZA –APRENDIZAJE

RESUMEN
El uso de medios tecnológicos de informática y las comunicaciones en la esfera educacional como elemento de apoyo al proceso de enseñanza aprendizaje, constituye una herramienta poderosa en la formación de las nuevas generaciones de profesionales que demanda la sociedad para garantizar la continuidad y consolidación del modelo social cubano. Sin embargo un elemento a tener presente al vincular las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en las diferentes disciplinas docentes es lo nociva que puede tornarse la educación virtual si no se le brinda especial atención a los componentes de lectura, comprensión, expresión oral, ortografía y redacción, de cuya vulnerabilidad o fortaleza depende en gran medida la formación integral de los futuros profesionales. Es por ello que el presente trabajo tiene como objetivo valorar el impacto de las TIC y el uso correcto de los componentes de la lengua materna en el proceso de enseñanza –aprendizaje. Para dar cumplimiento al mismo, primeramente se presenta un panorama sobre el impacto de las nuevas tecnologías, y los aspectos que regulan los componentes de la lengua materna y seguidamente se aborda el uso de las TIC en el estudio de la lengua.
Palabras Claves: TIC, lengua materna, proceso de enseñanza- aprendizaje

INTRODUCCIÓN

Negar el desarrollo tecnológico es negar las leyes del desarrollo social. La tecnología, la informática y las comunicaciones en las distintas esferas de la vida social juegan un papel trascendental. El consenso es unánime cuando se evalúa el enorme impacto que ha provocado el uso de las TIC, especialmente al analizar lo positivo de su aplicación como herramienta dentro del proceso de enseñanza aprendizaje en el ámbito educacional. El desarrollo acelerado de la era digital en los últimos años ha traído consigo el reto de convivir con ellos, aprovechando sus aplicaciones en función de crear una sociedad con valores y atributos más arraigados y perdurables. Sin embargo, demasiada atención a los cambios tecnológicos y el desplazamiento a un segundo plano de la importancia del lenguaje y sus componentes comunicacionales, lejos del beneficio pueden provocar consecuencias en la formación de los profesionales.

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, (TIC), al incorporarse a la educación han demostrado el amplio rango de posibilidades que ofrecen como medio para desarrollar y potenciar en los estudiantes la capacidad de organización, las habilidades de búsqueda de información, la simulación de fenómenos sin riesgo para solucionar problemas, el aprendizaje significativo, y la gestión del conocimiento en general.

El desarrollo de la sociedad, la ciencia y la tecnología ha ido generando una notable diversificación en las funciones informacionales. El incremento de la generación de información, la existencia de un número significativo de fuentes de información de diversos formatos en diversas lenguas, con predominio de la lengua inglesa, así como la dificultad de adquisición de fuentes de información relevantes, han obligado a los profesionales a prestar mayor atención al estudio de la lengua inglesa y al dominio de las nuevas tecnologías que impactan con creciente influencia los soportes tradicionales de la información.

DESARROLLO

La vinculación de las TIC con el proceso de enseñanza aprendizaje en la educación cubana es un aspecto aclamado por muchos y visto con escepticismo por otros, aunque hay una coincidencia de criterios que de una manera u otra las TIC son un mal necesario. El llamado a la masificación de la cultura, a la formación de profesionales integrales que satisfagan las demandas del mercado laboral en cuanto a competencias y habilidades demanda que la universidad se convierta en el espacio idóneo para la materialización de esa necesidad social.

La educación se tiene que entender como un reflejo de la sociedad. Los retos culturales son de primera magnitud: la creatividad, el conocimiento crítico, la diversidad y la belleza son presupuestos imprescindibles de la sostenibilidad, pues están intrínsecamente relacionados con el desarrollo humano y la libertad. De ahí que la organización mundial de ciudades aprobara una Declaración en 2010 sobre la cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible.

Para la sociedad, la educación superior brinda el marco propicio donde se logran vincular la ciencia y la técnica con lo productivo y lo humanístico, es por tanto un deber social de la universidad contemporánea formar, educar científica, tecnológica, cultural y socialmente profesionales con un enfoque productivo basado en el conocimiento creativo. Por tanto es vital dentro del contexto social universitario lograr que los estudiantes aprendan a pensar por sí mismos, a investigar, a cuestionarse y aclarar sus dudas partiendo de niveles superiores de comprensión y utilicen las TIC como medio para fortalecer sus conocimientos ejercitando la reflexión y el pensamiento lógico y proporcionarles habilidades sólidas y duraderas.

El entorno universitario contemporáneo se encuentra en un momento de modernización Ripoll, (2012); es el marco ideal para promover actividades de innovación y transferencia del conocimiento a través de la educación y la investigación y desarrollo desarrollando su misión de vincular la docencia, la investigación y desarrollo y la transferencia de conocimientos y tecnología, incrementando su responsabilidad social.

Las prácticas de interacción social en la era virtual o digital deben trascender las fronteras de las TIC creando competencias reales en los futuros profesionales aplicables fuera del entorno educativo y en el entorno profesional y laboral. Y en la propia medida en que sean capaces de profundizar en los conocimientos aparejados a las TIC y consolidar una cultura informática; resolver los distintos problemas sociales que se presentan a diario ya no serán retos, sino metas a cumplir. Sin embargo, aparejado al sinnúmero de beneficios que las TIC han aportado al proceso de enseñanza aprendizaje, existen riesgos a los que no hay que perder de vista y deben ser analizarlos con más profundidad.

Se hace imprescindible que los futuros profesionales muestren seguridad y dominio en las prácticas del lenguaje y el pensamiento lógico propios del ámbito académico que permita su inserción progresiva no solo en la comunidad científica, donde demuestren formas de razonamiento propias del contexto profesional, sino que logren su inserción en la comunidad social donde demuestren dominio de las distintas formas de la comunicación social instituidas a través de patrones convencionales que no deben ser reemplazados por el uso excesivo de las ciencias, la tecnología y los medios de comunicación digital.

No son pocas las ventajas que ofrecen las TIC en el proceso de enseñanza aprendizaje; de hecho son incontables los beneficios que se obtienen con su uso y aplicación en la docencia. Dentro de ellos se pueden mencionar varias de sus funciones:

•    Sirve como medio de expresión: escribir, diseñar gráficos, realizar presentaciones a través de imágenes así como un instrumento de proceso de gestión de información y datos tanto administrativas como tutoriales.

•    Al utilizarse como medio comunicativo propicia un amplio espectro de intercambio a todos los niveles.

•    Constituye una herramienta didáctica, de diagnóstico, capacitación y motivación.

Esto conlleva a plantear tres razones fundamentales para su uso dentro del proceso educativo y en la labor pedagógica:

•    Constituye el medio idóneo para adquirir las competencias básicas de los estudiantes a través de la alfabetización digital.

•    Eleva la productividad al aprovecharse las ventajas que brinda en actividades como la búsqueda de información, difusión de información, desarrollo de la comunicación.

•    Eleva la calidad de la docencia a través de la motivación y mejora los niveles de aprendizaje de los educandos.

A pesar de los beneficios que ofrecen las TIC en la educación, existe también un número considerable de inconvenientes que atentan contra el proceso de formación de los futuros profesionales en las universidades. Dentro de ellos cabe destacar:

Desde el punto de vista del aprendizaje las TIC:

•    Provocan distracción en las clases, los estudiantes se dedican a jugar, usar el chat, escribir y enviar e-mails, utilizar internet con propósitos ajenos a la docencia.

•    Los estudiantes dispersan su atención de los contenidos de las clases hacia elementos o contenidos en la red ajenos a las asignaturas.

•    Provoca pérdida de tiempo en la búsqueda de informaciones afines con el contenido o los contenidos, debido a la gran cantidad de información no confiable, incompleta o desactualizada.

•    Provoca en cierta medida un nivel de aprendizaje superficial o incompleto debido a la calidad de muchos materiales contenidos en internet, que muchas veces muestran un nivel de información falso, incompleto, desactualizado, por lo que sumado al factor tiempo de las actividades los alumnos evitan la profundización en la realización de actividades confundiendo el conocimiento con la acumulación de datos de todo tipo.

•    Es común encontrar buenos materiales didácticos pero con un lenguaje rebuscado que hace al estudiante desmotivarse en su lectura e interpretación.

•    En algunas ocasiones los programas se muestran bastante distantes en relación con la realidad que rodea a los estudiantes.

•    El uso continuado o prolongado de los medios informáticos puede crear ansiedad en muchos estudiantes, al mismo tiempo surge un grupo de dependientes que se convierten en espectadores, recargando el trabajo en los estudiantes con ansiedad para copiar los trabajos.

•    La adicción, el aislamiento, el cansancio visual y el agotamiento físico, la pérdida de tiempo, mal comportamiento social, falta de conocimiento del lenguaje, son otros de los problemas más comunes que pueden provocar las TIC si no se regula su uso.

Pero no solo los estudiantes se enfrentan a problemas causados por las TIC. Los profesores también se ven afectados por el fenómeno de la revolución del conocimiento o era digital. El estrés es el más común de todos, pues muchas veces los profesores no cuentan con los conocimientos adecuados sobre las TIC y desconocen cómo aprovechar sus potencialidades en sus disciplinas. Las estrategias y métodos desarrollados por estos pueden conllevar a los estudiantes a resolver las actividades con un mínimo de esfuerzo, muchas veces utilizando medios que se salen del contexto pero que sirven para lograr su objetivo  “cumplir con entregar el trabajo”  sin el más mínimo uso del pensamiento lógico. Esto lleva a muchos estudiantes a copiar trabajos publicados en internet y entregarlos como suyos, engañándose a sí mismos.

El uso de las TIC puede provocar el desfase del proceso de aprendizaje integral, pues la intensidad de los estudios varía en dependencia de las asignaturas, priorizando en muchos casos asignaturas propias de la carrera que estudian, y relegando a un segundo plano las demás. Otros problemas objetivos y subjetivos como la falta de equipamiento, la falta de planificación en el mantenimiento de los equipos, la dependencia de los medios tecnológicos de informática y comunicaciones para el desarrollo de las clases, las fallas eléctricas, virus, desconfiguración de los programas de computación, el tiempo de explotación de los equipos y la falta de recursos para su renovación o actualización son los problemas que asestan un duro golpe al buen desempeño de la labor educativa, atentando contra la calidad de las clases.

Aparejado a esto el tiempo de preparación de las clases, la entrega de documentos, el desarrollo de actividades extracurriculares, y en ocasiones la falta de recursos (falta de computadoras) provocan que la interacción de los profesores con las TIC, en la búsqueda de información confiable, uso del correo electrónico, ya sea con fines de intercambio y cooperación profesional o con fines personales, y la necesaria auto preparación sea mínimo, atentando contra la calidad del proceso docente educativo.

Los problemas en ocasiones se extienden más allá del contexto educativo afectando a estudiantes y profesores. La labor administrativa de los centros educacionales también sufren las consecuencias involuntarias de las TIC. Entre ellas:

•    Los gastos que suponen la alfabetización digital de los profesores, que por falta de recursos muchas veces tiene que viajar a otros centros a recibir capacitación sobre temas diversos.

•    La necesidad de renovar o actualizar los equipos de informática suponen un gasto por concepto de inversión altísimo, a veces imposible de implementar.

•    El entorno tecnológico de la informática y las comunicaciones a veces no cumple con los estándares de calidad necesarios para lograr que se suplan las necesidades educativas.

•    En ocasiones no se cuenta con el personal suficiente en cantidad y preparación para asesorar al claustro de profesores en cuanto a la utilización de las TIC en el proceso docente educativo.

•    En ocasiones no existe un sistema de mantenimiento a los equipos informáticos y de comunicación, o de existir le falta operatividad. Es conocido que el exceso de trabajo de las computadoras, cuando se cuenta con un número menor que el necesario demandan un mantenimiento periódico y al no contar con un equipo de trabajo cualificado para dicha labor es necesario contratar los servicios de centros especializados, que no todas las veces garantizan la calidad pero si los altos precios de los servicios prestados, incurriendo en gastos no planificados, o por lo general, desechando los equipos rotos hasta que pueda resolverse el problema.

El mundo de lo virtual con que interactúan las nuevas generaciones da al traste con la realidad que se vive. Para algunos una computadora, un programa de computación es algo común, para otros es una novedad. La poca comprensión o quizás una falta de conocimientos profundos que se tiene a veces de la tecnología y la transformación o malformación que sufre el lenguaje moderno provoca que la sociedad cuente cada día con profesionales altamente preparados en la esfera de las ciencias y la tecnología pero con un grado muy bajo de conocimiento de la comunicación social fuera del marco propiamente técnico.

Hoy se aboga por una masificación de la cultura general e integral en todas las esferas y a todos los niveles gracias a las facilidades que brinda la era digital y, sin embargo, poco o nada se advierte sobre los riesgos de una cultura deficiente en las nuevas generaciones que olvidan lo convencional sumergiéndose en el mundo de lo virtual. La interacción de las TIC y el entorno digital creado por la era virtual requiere del futuro profesional un alto nivel de comprensión en el desarrollo de habilidades comunicativas con un lenguaje propiamente científico, y a la vez un alto nivel de comprensión en que la comunicación digital no puede verse como sustituta de la comunicación tradicional, sino como un complemento en lo expresivo, en los niveles de comprensión y redacción, y fundamentalmente en lo que se refiere a la ortografía y a la caligrafía, no deteniendo sino separando el papel de las prácticas de la comunicación en el aspecto lingüístico Cassany, (2000; 2002). De esta forma los futuros profesionales egresados de las universidades cubanas demostrarán su competencia comunicativa en el entorno digital y su competencia lingüística en el contexto social logrando una comunicación eficaz con conocimientos verbales y no verbales, normas de interacción y conocimientos socioculturales representados en valores, actitudes, roles, y relaciones interpersonales, convirtiéndose en verdaderos profesionales integrales.

Comencemos con las TIC y el contexto económico, cultural y social del futuro profesional. Hoy es frecuente aunque no en un elevado número de casos, encontrar hogares donde una computadora forma parte del mobiliario hogareño, ya no como un equipo de lujo, sino como un ente necesario. Muchos estudiantes comienzan a familiarizarse con la computadora en grados anteriores, o sea, poseen conocimientos elementales de la computación, en mayor o menor grado, No todos tienen acceso a internet a través de los padres, o familiares, incluso amigos, lo que crea una brecha en el conocimiento entre los que tienen dichas facilidades y los que no. Esta brecha cultural o del conocimiento, provoca que muchos estudiantes se enfrenten a situaciones difíciles o de desventajas pues en el proceso de la comunicación social es ya habitual hablar de las TIC, de quien tiene acceso a los últimos adelantos, de quien “está sobre la bola” en la era digital sintiéndose socialmente excluidos. La diferencia en el acceso a las TIC, su uso y los beneficios que se obtienen de ellas modifican invariablemente las habilidades cognitivas Robinson.JP, DiMaggio, P; Hargittai, E; (2003).

Otros de los riesgos provocados por las TIC y vinculados al proceso docente educativo es la inmensa cantidad de información que se divulga, muchas veces sin calidad, irrelevante para los propósitos educativos, y que encierran elementos de trasfondo capaces de gran poder destructivo produciendo una saturación cognitiva. J. M. Pancho (1995) manifiesta que al aplicar las TIC en el proceso de enseñanza aprendizaje se le da un mayor valor al “saber cómo” que al “saber qué o sobre qué” lo que produce fallas en la construcción de significados, en la autonomía del aprendizaje, la comprensión, y el aprender a aprender en otras palabras se produce una dependencia tecnológica, es decir, no se subordinan las TIC al proceso docente educativo.

Estos elementos demuestran que indudablemente el lenguaje cambia, se transforma, revoluciona. La era digital es parte del proceso natural de evolución del hombre y su necesidad de crear formas y vías de adaptarse a los tiempos en que les toca vivir, pero no es un secreto que los componentes como la lectura, expresión oral, comprensión, redacción y ortografía son habilidades que se muestran incompatibles con las nuevas generaciones de estudiantes universitarios y las TIC pueden convertirse en un arma de doble filo.

Las TIC, la lectura y la comprensión de texto

La era informática brinda una visión maravillosa del poder de la tecnología, sin embargo, está alejando del hábito de leer no solo para informar, o investigar, ha hecho olvidar lo que produce la lectura por puro placer.

Como mismo las nuevas tecnologías favorecen los niveles de comprensión a través del acceso a información actualizada en las redes digitales y por medio de los cambios en las formas de la comunicación, las TIC limitan de cierto modo que los estudiantes se conviertan en profesionales con una capacidad de resolución de problemas y toma de decisiones superiores pues la lectura convencional se ha quedado estancada y los libros se han sustituido por textos digitales como medio de interacción sociocultural desarticulando casi por completo el nivel investigativo que la lectura en la enseñanza universitaria presupone. A la vez que la cantidad de textos impresos ha disminuido frente a la absoluta supremacía de textos digitales la calidad de las ciber-publicaciones deja mucho que desear, pues las consecuencias se reflejan en los niveles de comprensión de los estudiantes desfavoreciendo su desempeño académico y poniendo en peligro la calidad en su competencia profesional, que se sustenta en el dominio de habilidades imprescindibles para convertirlos en los profesionales que la sociedad merece.

Está claro que de nada vale contar con un inmenso volumen de datos que se recopilan y se ponen al servicio de quienes lo necesiten en la sociedad digital sin que la humanidad sea capaz de estudiarla, analizarla, asimilarla y ponerla en práctica para el bien de la sociedad a través de la lectura. La lectura es un proceso complejo en el que se integran habilidades y facultades psicológicas, desde la percepción visual hasta la capacidad de comprender e interpretar en distintas fases el contenido que se lee.

Forma parte integral y necesaria en la formación de una identidad intelectual donde se valora la percepción que se tiene del mundo, y la sensibilidad con que se comprende el nivel de integración a la sociedad. En el proceso de comunicación social la lectura tiene un rol protagónico porque a través de la misma se ejercita en tiempo y espacio la memoria, la imaginación y a la vez se incrementa el vocabulario, elemento necesario a la hora de establecer una conversación fluida, coherente, donde se expresen ideas claras y precisas para transmitir el mensaje deseado de la mejor manera posible. En cuanto a los textos digitales, Emilia Ferreiro (2006) manifiesta que se hace imprescindible establecer indicadores que garanticen la confiabilidad de los sitios de internet y enseñar a los estudiantes a desconfiar de la información que se obtiene.

Incluso Bill Gates, fundador y presidente de Microsoft, al referirse a la lectura afirma que prefiere los textos en papel impreso a la pantalla de una computadora para leer. Según sus afirmaciones, él que se considera ser pionero de la era digital y del modelo de vida electrónico tiene por costumbre imprimir los documentos a leer, por la facilidad de guardarlos y hacer cuantas anotaciones se requieran en éll. Acota Gates que la tecnología tendrá que mejorar de forma radical para que todas las cosas con las que actualmente trabajamos sobre el papel adquieran una forma digital Robert Darnton, (2003).

Es necesario además comprender que lo avanzado de la tecnología en la actualidad no puede salvar información en soporte digital de forma segura como se guarda un libro o un texto impreso, una información contenida en papel puede durar hasta 200 años, y es legible aún cuando la tinta ha perdido su color original, sin embargo, el soporte digital, en cualquiera de sus variantes están expuestos a elementos que los hacen inservibles en un mínimo periodo de tiempo; el CD y el DVD se rayan, se deterioran si son expuestos a condiciones específicas, los archivos se corrompen, incluso los mecanismos de seguridad se pueden destruir si no se conserva el dispositivo en un medio idóneo para su almacenamiento (Hafner, 2004).

La lectura y la comprensión de textos de diversos temas son imprescindibles en la formación de los futuros profesionales y un objetivo esencial en la educación superior. Existe la necesidad de que los estudiantes universitarios eleven su gusto por la lectura, al mismo tiempo elevar su nivel comprensivo elaborando criterios propios a partir de la interacción y la relación con el contexto de los textos leídos, enriqueciendo su nivel de percepción a partir de objetivos concretos para la lectura que los lleven a formular y verificar hipótesis lógicas y críticas relacionadas con los valores de los textos. Si existe un hábito de lectura consolidado, el nivel de comprensión aumenta y, por consiguiente, el volumen de información que se adquiere es extenso, logrando que las demás habilidades del lenguaje también se desarrollen de manera positiva.

La comprensión de texto es una actividad reproductiva y a la vez constructiva que demanda sistematicidad, pues durante el ejercicio de la lectura el lector no se estanca en la simple reproducción de ideas basadas en el texto para elaborar un criterio propio. El ejercicio de la comprensión obliga al lector a utilizar cuantos recursos del conocimiento están a su alcance para producir una versión lo más cercana posible a la información ofrecida por el autor pero con un enfoque personal y distintivo (cognitivo, afectivo y volitivo) producto de su imaginación y el nivel de comprensión que haya sido capaz de adquirir a través de la lectura. A través del grado de complejidad en la interpretación el lector muestra características personales, intereses, actitudes y conocimientos previos del texto. El contexto de la lectura juega un rol principal en la calidad y la naturaleza del grado de comprensión del lector sobre la información escrita Cervantes (2007).

Es imposible calcular los límites de la mente humana en relación con la evolución científica, como tampoco es posible determinar hasta dónde llegarán los avances tecnológicos, pero en lo referente a los niveles de comprensión a que puede llegar el hombre a través de la lectura es algo muy difícil de reproducir en los medios informáticos.

Según algunos expertos en el tema de las TIC y su interrelación con el proceso de enseñanza aprendizaje en las universidades todo cambio en las formas de expresión ya sea oral o escrita modifica la sociedad y tiene consecuencias en las prácticas sociales. De la misma manera que las nuevas tecnologías favorecen los niveles de comprensión a través del acceso a información actualizada en las redes digitales y por medio de los cambios en las formas de la comunicación, las TIC limitan de cierto modo que los estudiantes se conviertan en profesionales con una capacidad de resolución de problemas y toma de decisiones superiores, pues la lectura convencional se ha quedado estancada y los libros se han sustituido por textos digitales como medio de interacción sociocultural desarticulando casi por completo el nivel investigativo que la lectura en la enseñanza universitaria presupone.

A la vez que la cantidad de textos impresos ha disminuido frente a la absoluta supremacía de textos digitales, la calidad de las ciber-publicaciones deja mucho que desear, pues las consecuencias se reflejan en los niveles de comprensión de los estudiantes, desfavoreciendo su desempeño académico y poniendo en peligro la calidad en su competencia profesional, que se sustenta en el dominio de habilidades imprescindibles para convertirlos en los profesionales que la sociedad merece.

 

 

Las TIC y la ortografía

En su necesidad de hacer perdurables las experiencias de la vida y transmitirlas de generación en generación el hombre primitivo se vio obligado a crear un lenguaje duradero. Ya no bastaban las señas, o los sonidos articulados para comunicarse, era necesario que dicha comunicación quedara registrada en forma de símbolos, objetos, figuras y representaciones pictóricas que describían su entorno. Con el paso del tiempo la pre escritura fue evolucionando según las propias necesidades comunicativas de las diferentes sociedades que se fueron formando, adaptando más formas escritas, muchas de ellas como la escritura egipcia o griega, bastante avanzadas y que dieron origen al lenguaje escrito que se conoce y practica hoy.

Muchos fueron los aportes de eruditos de la lengua como Felipe Poey y Esteban Pichardo entre otros que se dedicaron a perfeccionar el idioma español, especialmente lo referente a la lengua escrita y a la forma correcta de escribir. Sin embargo, con la aparición de las TIC, los esfuerzos de tan prestigiosos investigadores parecen haberse relegado a un segundo plano. Los distintos paquetes de herramientas para la escritura, comunes en la computación, han provocado que no pocos consideren la ortografía como un elemento secundario en el conocimiento del lenguaje; preocuparse por una redacción, clara, coherente, libre de errores ortográficos ha dejado de ser  una necesidad, una virtud del cerebro humano para convertirse en una tarea automática de Microsoft Office en todas sus variantes, quienes rectifican los errores ortográficos, incluso, ofrecen la sustitución de una palabra por otra dependiendo del contexto.

Todavía los recursos con los que cuenta sistema educacional son limitados, en cantidad, en calidad, en el tipo de procesadores, o programas, la mayoría modelos desactualizados comparados con equipos de otras instituciones, lo que hace necesario concientizar tanto a profesores como a futuros profesionales que por mucho bien que haga el uso de las TIC, la ortografía, la caligrafía, la coherencia, la claridad de las ideas a la hora de redactar un texto deben ser pilares en los que se soporte el sistema de conocimientos y habilidades en el lenguaje.

La comunicación escrita no es solamente escribir una palabra correctamente, es otorgar un correcto significado a la palabra a través de sus características propias como el uso de la tilde si se requiere, el uso de mayúscula dependiendo del lugar que ocupa en una oración.

Aunque la actividad de redacción lejos de haberse perdido con las TIC ha aumentado en cuanto a dinamismo debido a las diferentes formas utilizadas, los efectos en la ortografía, la forma misma de redactar, y la comprensión con que se transmiten las ideas siguen siendo un problema en cuanto a la calidad. No bastan las bibliotecas virtuales , las bases de datos abarrotadas de información o los disimiles diccionarios online, la gramática o los correctores automáticos, si las palabras que se escriben no salen del vocabulario que a través de los años de estudios se han ido almacenando en la mente de los estudiantes siguiendo reglas ortográficas, la práctica diaria de la lectura y la materialización de las ideas a través de la escritura pierde sentido porque la escritura define la identidad del individuo en lo personal y en lo social Curris y Lillis, (2003).

La preocupación por la enseñanza y el control sistemático de la ortografía y la caligrafía no es algo nuevo en el sistema educacional cubano. Sin embargo, ha resurgido la necesidad en la Educación Superior de formar profesionales integrales, dentro y fuera del contexto digital. Para la sociedad, la universidad brinda el marco propicio para lograr la vinculación de la ciencia y la técnica con lo productivo y lo humanístico, es por tanto un deber social de la universidad formar, educar científica, tecnológica, cultural y socialmente profesionales con un enfoque productivo basado en el conocimiento creativo. Por tanto es vital dentro del contexto social universitario lograr que los estudiantes aprendan a pensar, que hagan sistemático el hábito de pensar por sí mismos, de investigar, de cuestionarse, aclarar sus dudas  partiendo de niveles superiores de comprensión y utilicen las TIC como medio para fortalecer sus conocimientos ejercitando la reflexión y el pensamiento lógico.

El contexto lingüístico es uno de los más vulnerables a los cambios tecnológicos representados en  el uso de las TIC, internet, la computadora y la inmensa variedad de herramientas en esta nueva era del conocimiento que son elementos que no se pueden obviar porque, forman parte de la contemporaneidad, si tener en cuenta raza, género, religión o nacionalidad. Es increíble la cantidad de recursos que brindan las nuevas tecnologías en todos los ámbitos. Sin embargo, la revolución tecnológica y comunicacional a la que se enfrentan las nuevas generaciones está colmada de un contenido no tan bajo de elementos nocivos. La era digital y los errores ortográficos y de redacción parecen haber formado mundos paralelos, imprescindibles uno del otro para su subsistencia.

Al tiempo que ofrece ventajas las TIC deforman el uso del lenguaje, la herramienta de comunicación que distingue del resto de los seres vivientes. Como mismo evoluciona la tecnología así revolucionan aspectos propios del idioma cambiando como resultado las formas de comunicación, terminologías, símbolos, provocando la trasformación de la lengua vista a través de la supresión o sustitución de letras, el uso indiscriminado de abreviaturas, el uso de nuevos términos poco común en el lenguaje social, no precisamente por desconocimiento sino como forma de hacer la comunicación más expresiva, más fácil, informal y creativa.

En la actualidad es común observar a un profesional con un alto dominio de herramientas de computación como lo es Microsoft Office, diseñada para corregir automáticamente errores ortográficos y gramaticales, y la oferta de estilos de escritura lo que conlleva a un estado de descontrol consciente de habilidades como las mencionadas anteriormente, pero desnudos de estos conocimientos en el ámbito social y cultural diario, en los que son usuales el uso de abreviaturas, deformación en los rasgos tipográficos y el uso excesivo o casi nulo de mayúsculas, por mencionar algunos.

La información online, en su objetivo de crecer en cantidad y no en calidad la revisión a fondo de los documentos que se publican, en los que son comunes los errores ortográficos. En los diferentes medios de comunicación modernos el uso de los signos de puntuación, tan necesarios en el idioma español, ha desaparecido por completo, la falta de concordancia, la incoherencia y la total falta de comprensión de los textos que se envían hacen que Cervantes reniegue de ser el creador del Quijote. Los cambios ortográficos son cada vez mayores: la “confusión” b-v; j- g; k-q; ll-y; el uso excesivo o nulo de la h, en muchos casos ubicada dentro de la palabra donde se ve mejor, no donde lo necesita el sonido, son varias de las faltas más comunes hoy en los estudiantes universitarios. Sin contar con que el lenguaje moderno o el lenguaje virtual es extensivo no solo al servicio de mensajería de los celulares, chat, e-mails entre otros, sino que a todo espacio donde es necesario el uso de la redacción.

Esta situación se torna preocupante debido a que los estudiantes llegan a la universidad arrastrando serios problemas ortográficos y de redacción que, lejos de eliminarse gradualmente, se incrementan con el uso indebido de las TIC; los errores prosiguen, se agravan los problemas de redacción y hacen al individuo incapaz de comunicarse correctamente en su propia lengua, convirtiéndolo en lo que varios autores han comenzado a llamar analfabetos funcionales. Es común culpar a los maestros y profesores de enseñanzas anteriores que el estudiante tenga tantos problemas, de hecho hay parte de culpa en muchos casos, y culpar el uso de las TIC en la aparición de estos errores sería de tontos.

Los problemas en la ortografía y la redacción se agravan con las TIC no aparecen con estas, los maestros y profesores descuidan su chequeo sistemático, pero este es un tema que concierne también a la familia, a la sociedad, al medio donde se desenvuelve el estudiante. Es absurdo pensar que la llamada era digital pueda acabar con el uso correcto del lenguaje, porque por si solas las TIC no provocan cambios en la forma de redactar, de pensar, de actuar de los estudiantes, pero no es menos cierto que el uso de la tecnología en la modernidad está acarreando serios problemas al no ser consecuentes con este fenómeno y dejar de lado la revisión y el escrutinio de cada página que se publica en la red.

Se hace necesario que tal como se vinculan las TIC a las clases en las diferentes asignaturas, los profesores hagan énfasis en la necesidad de saber elegir la información más confiable, más creíble, y por supuesto mejor elaborada dentro de la vorágine de publicaciones en la red de redes, y saber determinar cuál  brinda mejores opciones educativas en lo que a ortografía, redacción, claridad, coherencia se refiere. Solo así se logra lograr que los futuros profesionales tengan una mejor dicción.

Una buena ortografía es el resultado del hábito de lectura. Las generaciones que han surgido dentro de la revolución tecnológica tienden a cometer muchos más errores ortográficos porque no tienen hábito de leer con asiduidad, además, socialmente, son mirados con malos ojos, despertando frases como: es una bella persona…hasta que abre la boca. El lenguaje oral en nada difiere del lenguaje escrito, esta da autoridad, prestigio a quien lo utiliza correctamente, pero quita valor a quien en un intento de comunicarse transmite mensajes incoherentes, incomprensibles, con errores ortográficos que aunque no se ven en la conversación están presentes en la mente de quien los comete.

El desafío actual en el contexto sociocultural universitario radica en combinar el entorno virtual con la realidad, es decir, desarrollar habilidades en el marco digital que favorezcan el enriquecimiento de habilidades que ayuden al futuro profesional a formar parte del desarrollo socio cultural, permitiéndoles hacer frente a los retos de la vida profesional, personal y social y sobre todas las cosas ser fieles defensores de la lengua materna, no detractores del idioma.

 

Las TIC y la expresión oral.    

La comunicación oral, o expresión oral es el soporte de la vida en la sociedad Pinazo, (2006). Se define como el proceso o capacidad del hombre, de expresarse o intercambiar ideas, sentimientos con claridad, fluidez, coherencia, y claridad que surge como necesidad de interactuar con la sociedad en la que se desenvuelve. La acción de comunicarse es descrita en el proceso de la comunicación donde se requiere de dos personas que actúan como emisor-receptor, capaces de decodificar el mensaje transmitido y reaccionar consecuentemente.

El propio acto de la comunicación o expresión oral data de la era de las cavernas, tan antigua como el hombre mismo y su surgimiento responde a necesidades básicas como marcar el territorio, expresar autoridad sobre otros. La capacidad de hablar es el elemento que marca la diferencia entre el ser humano y los animales. Varios de los elementos básicos para lograr una buena comunicación  a través de la expresión oral incluyen una buena interpretación: saber escuchar, aclarar las dudas surgidas, evitar mezclar las ideas de otros con lo el criterio personal que se tiene de dicha persona; incluyen además la codificación del mensaje, lo que significa pensar antes de hablar, tener en cuenta el contexto de la comunicación, saber expresarse con claridad, sencillez, saber autorregular el volumen de la voz, la entonación y la velocidad de las palabras.

El acto de la expresión oral se destaca por el desarrollo de la capacidad de expresarse con fluidez, coherencia, persuasión, haciendo uso correcto de los aspectos verbales y no verbales que intervienen en la comunicación aplicando además las técnicas de comprensión y audición del mensaje recibido, respetando los niveles jerárquicos, las ideas ajenas y los patrones de participación, exposición, argumentación y debate que conforman una conversación. Aunque estos conceptos están presentes en todas las etapas de formación del individuo como parte imprescindible de la sociedad, aún existe un gran número de estudiantes universitarios con serias limitaciones en la expresión oral, evidenciadas en la pobreza léxica, la poca fluidez en la conversación, la falta de elementos para sostener un diálogo prolongado acerca de un tema determinado, lo que conlleva a un estado de aislamiento, inhibición, y una autoestima baja que impide la socialización desenvuelta que debe caracterizar al futuro profesional.

En contraposición a este fenómeno, estos estudiantes buscan refugio en el uso desmedido de la computación, logrando un nivel peligrosamente avanzado de desarrollo en este campo, es decir, aumenta el grado de conocimiento científico pero disminuye la capacidad de establecer relaciones sociales normales fuera del contexto virtual.  La aplicación de las TIC en el proceso docente educativo debe enfocarse a lograr la desinhibición expresiva o comunicacional del estudiante, al tiempo que contribuye con el desarrollo intelectual y profesional del estudiante que necesita tanto del conocimiento científico como de una excelente actuación como ser social para producir bienes y servicios que beneficien a la sociedad con que interactúa.

Muchos coinciden en el criterio de que es mejor un interlocutor con un bajo nivel educacional pero con quien se puede entablar una conversación lógica, prolongada y coherente sobre un tema o temas determinados que un interlocutor con un nivel educacional elevado cuya expresión oral deje mucho que desear al de establecer un diálogo. La mayor aspiración para el docente universitario es lograr la formación de un profesional que posea tanto un alto valor educacional, científico y cognitivo como un alto valor social en cuanto al acto de la comunicación social y la expresión oral en cualquier medio en el que se desenvuelva.

A pesar de estos problemas el lenguaje no va camino a la extinción, sino se desarrolla, evoluciona, crece y se nutre de cada aporte que el ser humano en su necesidad de comunicarse le aporta. En la medida en que las nuevas tecnologías sigan evolucionando, así mismo lo hará el acto de la comunicación, llena de creatividad, ingenio, pereza, e incluso economía de palabras. Queda por evitar que se pierda, en ese universo digital, la forma correcta de expresión. De Saussure, (2000)

 

CONCLUSIONES

Las enormes potencialidades educativas de las TIC aplicadas al proceso de enseñanza aprendizaje en la universidad cubana radican en las posibilidades del uso del gran volumen de información disponibles en internet, las facilidades de los programas informáticos para el proceso de datos de todo tipo y los diferentes medios de comunicación idóneos para la labor pedagógica. Con las TIC se abren nuevas y mejores oportunidades que permiten tanto a estudiantes como profesores profundizar en el conocimiento científico y mantenerse actualizados en todos los campos de la vida del hombre.

La labor docente se centra más en el estudiante desde un punto de vista diferente al promover la idea de aprender a aprender. Es el profesor el mayor responsable de que el estudiante utilice las TIC como bastón en su desempeño, no sustituyendo sus capacidades mentales permitiéndole comunicarse y crecerse como profesional competente. Sin embargo, serios inconvenientes pueden surgir en el camino de la educación virtual resultando nocivos.

La era digital brinda el marco propicio hacer posible la construcción de un mundo mejor a través de la formación de profesionales integrales que asuman la difícil tarea de desarrollar una sociedad con menos desigualdad, pero marchar de la mano con las TIC para beneficio o perjuicio de la sociedad depende en gran medida del grado de comprometimiento y comprensión de quienes interactúan de forma directa o indirecta con las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Las TIC deben convertirse en un soporte metodológico, un medio de enseñanza; pero para la enseñanza de la Lengua Materna, las tecnologías de la información no pueden sustituir jamás un buen libro, un diálogo abierto o una construcción textual que demuestre los saberes de los educandos, pues la expresión oral y escrita, la comprensión lectora y la ortografía siempre formarán parte de la identidad nacional como componentes básicos del idioma que se debe  defender.

La mayor aspiración para el docente universitario es lograr la formación de un profesional que posea tanto un alto valor educacional, científico y cognitivo, como un alto valor social en cuanto al acto de la comunicación y la expresión oral en cualquier medio en el que se desenvuelva.

El egresado debe impactar en la sociedad como ejemplo del dominio técnico, científico, de las nuevas tecnologías y un posible candidato al liderazgo político, administrativo o sindical, demostrando sus capacidades de persuasión y comunicación, a través de una expresión fluida, limpia de errores y un alto nivel de reflexión. Admirado por los demás por su correcta caligrafía e impecable ortografía.

 

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Pérez Roque, Cecilia y García Ramírez, Yunisleydis: "El impacto de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y el uso correcto de los componentes de la lengua materna en el proceso de enseñanza –aprendizaje" en Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo, marzo 2015, en http://atlante.eumed.net/lengua-materna-ensenanza/

Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.