EDUCACIÓN SEXUAL EN EL PENSAMIENTO MARTIANO. UNA EXPERIENCIA INSOSPECHADA

Resumen
Esta experiencia educativa se argumenta desde la importancia y vigencia de la obra martiana referente a la educación moral y sexual de las generaciones más jóvenes, permitiendo arribar a las siguientes regularidades: primero, Martí considera este tema de interés por las preocupaciones e inquietudes que en sí mismo alberga desde épocas anteriores a él, segundo, pese a los tabúes y concepciones de su época es vigente su visión en la actualidad; tercero, este ha sido un tema de atención y prioridad en las concepciones educativas de Martí heredadas por el sistema de educación cubano.
Esta es una experiencia de la actividad de extensión universitaria de la Filial Universitaria Municipal en integración con el preuniversitario “Manuel Tames”, se aborda como propuesta para la educación sexual de adolescentes, mediante el análisis del epistolario de José Martí a Carmen y María Mantilla. El trabajo tiene como fin revelar los principios y direcciones de la filosofía martiana sobre la educación sexual a través de sus propias ideas, además de la vigencia de su obra en la concepción educativa integral de la Revolución Cubana.
Palabras Claves: educación sexual – trabajo preventivo – filosofía martiana – concepción educativa integral.

INTRODUCCIÓN

La capacidad innovadora de José Martí no acaba en los límites comunes de los autores de su época, fomenta y actualiza su poder fecundante, tiene una mina regeneradora en la expresión de un determinado gusto literario que en él trascendió y fue vía para comunicar valores necesarios para el mejoramiento humano y la significación educativa de la virtud.

Su sabiduría siempre ha estado impregnada de sentido educativo y formativo, orientada fundamentalmente hacia las nuevas generaciones, con una inclinación hacia el magisterio y la redacción de textos literarios para niños, entre las que se destaca La Edad de Oro.

Así mismo se concreta su alto sentido del deber formativo en las cartas que escribiera a María y Carmen Mantilla, a su hermana Amelia. De igual manera se evidencia en sus ideas sobre la educación, el papel de la escuela y del maestro, de los métodos de enseñanza y el poder de la literatura para el desarrollo de valores y del pensamiento humanista en los niños y niñas.

Además, José Martí siempre estuvo preocupado por la dignidad de la mujer, su estabilidad emocional, superación personal y el lugar que debe ganar en la sociedad, enfrentando las barreras de los prejuicios y tabúes de su época. Evidencia de lo anterior se halla en su epistolario a Carmen y María Mantilla, donde refleja sus más hermosos sentimientos hacia la mujer y en especial a las jóvenes. Siendo perspicaz en las enseñanzas del inicio de la vida amorosa y la entrega al hombre que se elige como pareja. Con inteligencia le orienta:

“…Por eso quiero que te guardes de vientos violentos y traidores, y te escondas en ti a verlos pasar: que como las aves de rapiña por los aires, andan los vientos por la tierra en busca de la esencia de las flores. Toda la felicidad de la vida,…, está en no confundir el ansia de amor que se siente a tus años con ese amor soberano, hondo y dominador que no florece en el alma sino después de largo examen; detenidísimo conocimiento, y fiel y prolongada compañía de la criatura en quien el amor ha de ponerse…[1]

Estas enseñanzas de José Martí constituyen herramientas de trabajo preventivo con los adolescentes y Jóvenes, quienes en la mayoría de los casos coexisten en espacios, que en vez de orientarlos acertadamente hacia una sexualidad segura y feliz, les estimulan a asumir actitudes de riesgo.

I. PERSPECTIVAS SOBRE EL INCIO DE LA VIDA AMOROSA Y SEXUAL ACTIVA

El hombre y la mujer del siglo XXI están inmersos en una polémica social que influye en su vida económica, social y sexual. Es impresionante la cifra de personas que pese a los adelantos de las ciencias y el papel de los medios de comunicación masiva, aún mantiene posturas resistentes a los cambios sociales respecto la sexualidad y sus tendencias contemporáneas, así como aumentan los casos de infectados con ITS/VIH/sida.

Consecuentemente, en los estudios de género se evidencia una notable diferencia entre las personas infectadas por las ITS/VIH/sida, pues son las mujeres las más vulnerables de contraer estos padecimientos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente la mitad de las personas que viven con el VIH son mujeres jóvenes. De hecho, son estas las que aumentan aceleradamente en número de infección que los hombres, por ser la mujer más vulnerable. Especialmente las adolescentes y jóvenes que por inexperiencia tienden a confundir los sentimientos de amor con la atracción física o por el condicionamiento cultural de la moda o tendencias estéticas posmodernistas. Al respecto valora Martí que

“… Malo es vestir de saco viejo, y de sombrero de castor: cualquier tenor bribón, con un do en la garganta, le ocupa los pensamientos a una señorita, con tal que lleve calzas lilas y jubón azul, y sombrero de plumas…”[2]

En encuestas aplicadas a adolescentes del preuniversitario Manuel Tames, el 63.4% de las féminas prioriza los elementos externos de la estética, la moda y los atavíos que preponderen un ingreso económico holgado antes que los lazos espirituales, así como el 59.6% ya ha tenido relaciones sexuales sin protección desde la primera vez hasta la fecha.

Estos datos, despuntan informes alarmantes sobre la baja percepción del riesgo de los adolescentes ante las ITS/VIH/sida, siendo las adolescentes las más vulnerables respecto a los del sexo masculino en este caso.

Lo anterior se debe a que en Cuba, pese que la epidemia del VIH tiene una mayor representación en el sexo masculino, especialmente en los hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), al final de cada período de tiempo analizado se observa el incremento paulatino en el número de nuevos casos de mujeres infectadas[3].

Esta vulnerabilidad tienen un peso social inminente, pues al nacer se le asigna a la mujer roles de ama de casa, ser ordenadas, buenas madres, vivir dentro de la casa, tener poco conocimiento y control de su cuerpo, de la vida sexual incluso. Por otra parte al hombre se le dan otras “libertades” y se le responsabiliza, entre otras cosas a la vida exterior de la casa y del control de la mujer.

Estos son estereotipos sociales que en la construcción del género convierten a la mujer en una persona sometida al género masculino, debido a que le género no es más que “…el condicionamiento socio-histórico y cultural que asigna tanto a hombre como a mujer determinados roles a cumplir… implica el aprendizaje de ciertas normas que informan a las personas de lo obligado, lo prohibido y lo permitido; y estas normas son por supuesto distintas para los hombres que para las mujeres”[4].

En este sentido, la obra martiana esta cargada de aforismos con alta carga educativa que irradia hasta nuestros días. Su visión de la sexualidad y la igualdad entre los géneros resulta esplendorosa para un hombre de su época cuando las mujeres estaban sujetas a prejuicios que limitaban su accionar y alcance de pensamiento. Expresa:

“… si los niños aprovechan grandemente del trato de las niñas, de las cuales adquieran perspicacia, generosidad y dulzura,- a las niñas es aún más útil el trato de los niños, que las libra de ese encogimiento, falta de trato y desconocimiento del espíritu de los hombres que suele causar luego tan grandes e irremediables infortunios en su vida”[5] 

De ahí que Martí, con sutileza fortaleciera la psicología femenina de María Mantilla cuando le sugiere que:

 “…La elegancia del vestido, -la grande y verdadera,- está en la altivez y fortaleza del alma. Un alma honrada, inteligente y libre, da al cuerpo más elegancia, y más poderío a la mujer, que las modas más ricas de las tiendas. Mucha tienda, poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco…”[6]

“…Quien pida amor ha de inspirar respeto…”[7]

Es indispensable tomar en cuenta los aspectos relacionados con la situación particular de la mujer y su vulnerabilidad ante la infección por VIH/sida, a causa de sus condiciones no solo biológicas sino sociales, en especial en lo que se refiere a su situación respecto a los hombres. Por ello se puede retomar la enseñanza de Martí cuando le aconseja a Carmen Mantilla:

“…Que te gane, a vida útil, el caballero que te haya de merecer. Si no, no. Quien quiere, gana. Quien no se esfuerza, no quiere…”[8]

Las mujeres son más vulnerables para contraer infecciones de transmisión sexual debido a factores biológicos, psicológicos y sociales.

Factores Biológicos:

  • El semen contiene más VIH que los fluidos vaginales.
  • El semen permanece más tiempo en el tracto vaginal y rectal que los fluidos vaginales en el pene.
  • Las mujeres adolescentes y en etapa de post menopausia tienen la mucosa vaginal más permeable al VIH.
  • Las mujeres están propensas a desgarros y hemorragias durante la relación sexual.
  • Muchas ITS cursan sintomáticas en la mujer.

Factores Sociales y Psicológicos:

  • El machismo disminuye el conocimiento y control de las mujeres sobre su cuerpo, su vida sexual y económica.
  • Tendencia a otorgar mayor valor a lo masculino.
  • Falta de comunicación en las parejas sobre la sexualidad.
  • Rechazo masculino al condón.
  • Subordinación de la mujer ante su pareja masculina.
  • Existencia de una educación sexista.
  • Presencia de la maternidad en la adolescencia.
  • Violencia hacia la mujer.

Todos estos factores demuestran la necesidad de provenir y promover una culta del amor, de la salud sexual en los jóvenes y adolescentes, especialmente del género femenino pues según nuestro Martí

“…Hay en nuestra tierra una desastrosa costumbre de confundir la simpatía amorosa con el cariño decisivo e incambiable que lleva a un matrimonio que no se rompe…”[9]

En la actualidad la iniciación sexual femenina no solo acontece como una manifestación espontánea de afecto, sino también por el condicionamiento de la presión social, protección económica, el comercio informal de sexo, entre otras razones para comenzarla y cada vez las muchachas inician la actividad sexual a edades más temprana. Pues de acuerdo con José Martí

“…Empiezan las relaciones de amor en nuestra tierra por donde deberían terminar…”[10]

Por lo anterior es que se debe fortalecer la promoción de la práctica del sexo seguro entre adolescentes, por constituir esta una buena propuesta preventiva ante el embarazo precoz y las ITS/VIH/sida.

 

En otros de sus poemas Martí expresa la euforia de los amantes y el desenfreno que en ocasiones convida al acto sexual, cuando dice:

“Una cita a la sombra de tu oscuro

Portal donde el ariecillo nos convida

A apretarnos los dos, de tan estrecho

Modo, que un solo cuerpo los dos sean:

… … … …

La soledad, la oscuridad convienen.

Ya no se puede amar, ¡oh Margarita!”[11]

Otro ejemplo se puede encontrar en su poema “Amor de Ciudad Grande” cuando expresa:

“Se ama de pie, en las calles, entre el polvo

De los salones y las plazas: muere

La flor el día en que nace…”[12]

CONCLUSIONES

Es la educación de la sexualidad un derecho de cada hombre y mujer. Desde edades tempranas, debe propiciarse el espacio para tratar estos temas con las nuevas generaciones y educar adecuadamente la sexualidad de cada miembro familiar sin agredir su orientación sexual personal.

Las expresiones de afecto ante la persona escogida como pareja constituyen la base de la vida sociocultural de toda sociedad. Sin embargo, Martí refiere – “Se da por base al amor un elemento que en el matrimonio no es capaz de sostenerlo: la simpatía física… Y ¡hay tanta diferencia de gustarse-a amarse!… El equilibrio entre las condiciones de los cónyuges, y su mutuo conocimiento, son en el matrimonio las únicas condiciones de ventura.-Lo demás es jugar la vida a cara o cruz.-“ [13]

Con su sabiduría siempre universal, reconoce el derecho de la mujer en igualdad de condiciones con el género masculino y la necesidad de que se le ame, proteja y respete. Condiciones estas que superan los cánones impuestos por la sociedad y los regimenes patriarcales heredados. Al respecto asevera Martí que “El matrimonio no es un derecho de cada hombre sobre cada mujer, sino la unión voluntaria de dos seres de diverso sexo…”[14]

En las encuestas aplicadas en las que se miden las variables referidas a los motivos que en un futuro le estimularían a contraer matrimonio, se observa un condicionamiento economista y superfluo en sus concepciones al respecto, pues el 70% de la féminas plantean lo económico como un factor importante, aunque el 80% asevera que los lazos afectivos deben constituir el primer factor. No obstante el 100% considera que ante todo debe existir atracción física y satisfacción sexual.

Un comportamiento similar se evidencia en los criterios de los muchachos en cuanto a las dos últimas variables señaladas, pues el 100% coincide en la misma opinión. Sin embargo solo el 45% reconoce lo económico como un factor de importancia y el 95% afirma que el principal factor lo constituyen los lazos afectivos.

Por lo visto, en la actualidad las relaciones sexuales que no necesariamente involucren afecto sino placer son de la preferencia de los jóvenes, sin ser absoluta, pues solo se basa este planteamiento en el análisis de los cuestionarios y  charlas realizadas con los estudiantes objeto de estudio. 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Colectivo de autores (2009): De Mujer A Mujer. Algunas consideraciones para la prevención de las ITS/VIH/sida. Centro Nacional de Prevención de la ITS/VIH/sida, Ciudad de la Habana, Cuba.
  2. Arias, Salvador (C.O) (2004): José Martí: Cartas a Jóvenes. Centros de Estudios Martianos, La Habana.
  3. Colectivo de autores (1990): Ideario Pedagógico. Centro de Estudios Martianos. Editorial Pueblo y Educación, La Habana.
  4. Toledo Sande, Luis (C.O)  (2001): Poesía de Amor. Editorial Letras Cubanas, La Habana.

“Frases Celebres y Citas”. Disponible en: www.estudiargratis.com.ar [Consultado 30/12/2009].



[1] Carta de Martí a su hermana Amelia, enero 1882, en. José Martí. CARTAS  A  JÓVENES. Compilador  Salvador Arias. Centros de Estudios Martianos, La Habana, 2004, pp. 19-20.

[2] Carta a María Mantilla 19 febrero 1895, en. José Martí. CARTAS  A  JÓVENES. Compilador  Salvador Arias. Centros de Estudios Martianos, La Habana, 2004, p. 86.

[3] C.A. DE MUJER A MUJER. Algunas consideraciones para la prevención de las ITS/VIH/sida. Centro Nacional de Prevención de la ITS/VIH/sida, Ciudad de la Habana, Cuba, 2009, p.7

[4] Ibidem, p.33

[5] De “Sección constante”, en La Opinión Nacional, caracas, 20 de abril de 1882. O.C., t. 23, p. 270-271. Citado en José Martí IDEARIO PEDAGÓGICO. Centro de Estudios Martianos. Editorial Pueblo y Educación, 1990, p. 101.

[6] Carta a María Mantilla 9 abril 1895, en. José Martí. CARTAS  A  JÓVENES. Compilador  Salvador Arias. Centros de Estudios Martianos, La Habana, 2004, p. 117.

[7] Poema POR DIOS QUE CANSA, en José Martí: .POESÍA DE AMOR. Selección, prólogo y notas de Luís Toledo Sande. Editorial Letras Cubanas, La habana, 2001, p. 39

[8] Carta a Carmen Mantilla 9 abril 1895, en. José Martí. CARTAS  A  JÓVENES. Compilador  Salvador Arias. Centros de Estudios Martianos, La Habana, 2004, p. 124.

[9] Carta a  su hermana Amelia en enero de 1882, en. José Martí. CARTAS  A  JÓVENES. Compilador  Salvador Arias. Centros de Estudios Martianos, La Habana, 2004, p. 20.

[10] Ibidem.

[11] Poema ¡OH, MARGARITA!, en José Martí: .POESÍA DE AMOR. Selección, prólogo y notas de Luís Toledo Sande. Editorial Letras Cubanas, La habana, 2001, p. 30

[12]José Martí: .POESÍA DE AMOR. Selección, prólogo y notas de Luís Toledo Sande. Editorial Letras Cubanas, La habana, 2001, p. 31

[13] Ibidem, pp. 13-14

[14] José Martí: .POESÍA DE AMOR. Selección, prólogo y notas de Luís Toledo Sande. Editorial Letras Cubanas, La habana, 2001, p. 17

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Velázquez Pérez, Karina: "Educación sexual en el pensamiento martiano. Una experiencia insospechada" en Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo, octubre 2013, en http://atlante.eumed.net/educacion-sexual/

Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.