LAS BASES TEÓRICO-METODOLÓGICAS DE DISEÑO DEL CURRÍCULUM PARA LA FORMACIÓN DEL PROFESIONAL EN TURISMO

Resumen

Este artículo presenta los resultados de la investigación científico-pedagógica cuyo objetivo fue delimitar las bases teórico-metodológicas que soportan el diseño del currículum para la formación del profesional en turismo. La autora encontró que las bases teórico-metodológicas que soportan el diseño del currículum para la formación del profesional en turismo son los conceptos de formación profesional, currículum, competencia, competencias profesionales, educación profesional por competencias. La educación profesional turística es un proceso dinámico de formación de los futuros profesionales, durante el cual el estudiante se apropia de los conocimientos y desarrolla las destrezas y habilidades profesionales necesarias, construye el comportamiento y la motivación que coadyuvan a su desarrollo personal y profesional, a la ampliación de su conocimiento de la problemática contemporánea de la industria turística y deseo de desarrollar las propuestas para su resolución. El currículum de la formación de los futuros profesionales de turismo, es el documento que describe la estructura y el contenido del programa de estudios, la organización general del proceso educativo; prevé la apropiación por los estudiantes de las competencias cognitivas, afectivas, de investigación, disciplinares, profesionales-prácticas, culturales.

Actualmente, en el ámbito de la formación profesional se registran nuevas tendencias que coadyuvan al surgimiento de mecanismos de aseguramiento de calidad, entre las cuales se destacan la respuesta cada vez más orientada desde la demanda, la creciente convergencia de múltiples instituciones en el mercado que diversifica las posibilidades de elección, la necesidad de mostrar un buen nivel de respuesta desde las grandes instituciones y la mayor complejidad en la formación y en sus características. Hoy las empresas incorporan la gestión de recursos humanos basada en la competencia laboral como una herramienta para mejorar la productividad y mantener un clima positivo en las relaciones con sus colaboradores, a fin de optimizar los niveles de productividad y competitividad mediante la movilización del conocimiento y de la capacidad. La formación y preparación del recurso humano es un elemento fundamental que crece desde el punto de vista práctico y sobre una base académica.

En la industria turística, el incremento considerable de empresas turísticas y hoteleras, demanda una mayor cantidad de recursos humanos, que deben de estar suficientemente capacitados para atender estos nuevos servicios. De allí el planteamiento de la necesidad de crear los programas de desarrollo de recursos humanos en el sector de turismo que cumplan cabalmente con las múltiples exigencias que plantea esta actividad.

Es importante destacar que al estudio de los problemas de formación de los profesionales en turismo dedicaron sus trabajos varios investigadores latinoamericanos (L. Albornoz, A. Ballesteros Leiner, R. Cuervo, C. Dachary, Del Veccio, L. Dufur, E. Hanne, C. Iglesias, M. López, M. Pasturrino, P. Pérez, I. Perry, M. Ramírez, N. Rodríguez, J. Ruíz, A. Salaverria, R. Schlüter, entre otros), entre ellos mexicanos (S. Gómez Nieves, A. Herrera Márquez, J. Medina Cuevas, S. Molina, L. Peñaloza Suárez, R. Vargas Leyva, entre otros). Según estos autores, la explotación del potencial turístico en zonas con suficientes recursos turísticos depende en gran medida de la existencia de la mano de obra especializada. De modo que la industria turística debe contar con los recursos humanos capacitados y formados para la actividad profesional mediante la educación formal a diferentes niveles.

Lo anterior requiere del diseño del nuevo currículum para la formación de los profesionistas en turismo, un sistema funcional donde se reconozca que el turismo como actividad representa un sistema en estrecha relación con el entorno social en el cual se desarrolla, debido a la interdependencia e interacción entre sus componentes: el turista, información-dirección, transporte, facilidades-servicios, los atractivos, los cuales, para lograr el desarrollo de la actividad deben funcionar de una manera armónica y coordinada.

El objetivo del estudio cuyos resultados se presentan en este artículo, fue delimitar las bases teórico-metodológicas que soportan el diseño del currículum para la formación del profesional en turismo.

La formación profesional, según los investigadores mexicanos Chehaybar, de Lella, Díaz Barriga, Kury, López Llerenas, Moreno Bayardo, Pacheco Méndez, entre otros, incluye varios aspectos: adquisición de conocimientos científicos-profesionales; dominio de procedimientos tecnológicos y de psicología, manejo de destrezas y técnicas que se requieren para su futura actividad profesional; generación de una conciencia y un espíritu que impulsen su desempeño; incursión en el conocimiento socio-cultural, histórico y filosófico; desarrollo de capacidades de análisis crítico, creatividad, expresión personal y de comunicación verbal y gráfica, reflexión y autorreflexión, aprendizaje autónomo; favorecimiento de la manifestación estética, del crecimiento socio-afectivo y los valores éticos-profesionales; estimulación de hábitos de integración social, colaboración, solidaridad, cooperación y conservación del medio ambiente (Pacheco Méndez, Díaz Barriga, 2005).

De acuerdo con Pasturrino (2000), la formación profesional es un arreglo organizativo en el que diferentes actores concurren con ofertas de formación coordinadas en cuanto a su pertinencia, contenido, nivel y calidad, de modo que en conjunto logren un efecto mayor en la elevación de la empleabilidad de los trabajadores (Pasturrino, 2000).

Siguiendo a Molina (1991), la educación profesional es un proceso dinámico de formación del ser humano para que asimile problemas, situaciones y condiciones con objeto de promover cambios y presentar respuestas a las necesidades del desarrollo humano, científico y tecnológico; de estructuración de una conducta para el desarrollo y transformación de los individuos, del contexto y de los objetos con los cuales se relacionan. Este tipo de formación se plantea en investigación científica básica y aplicada como un proceso prioritario, histórico, continuo y dinámico, conformador del pensamiento y conocimiento, afirmados estos en un sistema multidimensional y globalizador de ideas, que abarque la esencia y las manifestaciones de lo social y profesional (Molina, 1991).

Asimismo, la UNESCO establece que la formación de profesionales con los conocimientos y habilidades necesarias para el óptimo desempeño laboral, es la vinculación que la universidad establece con el entorno económico, político y social, y de acuerdo a las nuevas exigencias de las actividades económicas de la sociedad, la necesidad de pertinencia ha adquirido nuevas dimensiones y mayor urgencia. La pertinencia debe ser considerada en función del cometido de la educación superior y de su puesto en la sociedad; de sus funciones con respecto a la enseñanza, la investigación y los servicios conexos; de sus nexos con el mundo de trabajo, con el Estado y otros niveles y formas de educación. La calidad referida a todas las funciones y actividades de la educación superior: la enseñanza y formación e investigación y la internacionalización entendida como cooperación internacional (UNESCO, 2009).

Vale la pena señalar que en el ámbito de la formación profesional la pertinencia constituye la adecuación del currículum a las necesidades sociales, requerimiento del perfil pertinente de egreso; la aproximación entre las características de los resultados y el perfil para los egresados, lo cual determina la calidad del producto formado (Ruiz, 1997).

A partir de ahí, puede afirmarse que el currículum se ocupa del equilibrio objetivo en el proceso de formación del futuro profesionista con los conocimientos universales más generales que fortalecen una madurez intelectual, humanística, en ciencias básicas y en las formas de vida y pensamiento más modernos, con una formación que le brinde la posibilidad de un desempeño creativo y eficiente dentro de perfiles profesionales acordes con el entorno social en el cual deberá actuar.

Aunado a lo anterior, es importante destacar que el objetivo de los sistemas contemporáneos de educación profesional es el desarrollo de la competitividad profesional de los futuros profesionistas. El término “competencia profesional” apareció por primera vez en los años setenta del siglo XX y fue usado en el sentido de coordinación del personal. El fundador del enfoque de coordinación del personal, que se basa en competencias, es el psicólogo americano D. MacClelland, el cual en el principio de la década de los años setenta del siglo XX en su artículo “Tests sobre las competencias y no del intelecto” (1973), puso las bases de la definición de las competencias como factores que influyen en la efectividad de la actividad profesional. D. MacClelland desarrollo el método de “eliminación de las dificultades” en el proceso de la detección y definición de las competencias profesionales de un trabajador a través de la detección de las personas con el comportamiento empresarial estable efectivo y no efectivo, así como demostró las diferencias estadísticas en este comportamiento. De tal manera que fueron delimitadas aquellas cualidades que fueron necesarias para el pronóstico de la eficacia del trabajador en cierto puesto. En este método se ha utilizado una pequeña cantidad de competencias. Sin embargo, la complejidad metodológica de este tipo de investigaciones fue la causa de su incompatibilidad con la labor cotidiana de las empresas y con la flexibilidad de su organización. Asimismo, fue la causa de la difícil aplicación de este método (Desiatov, 2005, с. 28-43).

Las investigaciones fundamentales sobre las competencias se consideran los trabajos de L. Spenser y S. Spenser. Estos autores definen las competencias como cualidades básicas de la persona, las cuales tienen una relación causal con el cumplimiento efectivo o destacado del trabajo. El nivel de esta relación se determina a través de los criterios concretos. Entre las competencias o cualidades básicas se destacan los motivos, las características psicofisiológicas, las capacidades, el autoimagen de la persona, sus valores, ajustes, conocimientos, habilidades, destrezas (Zimniaya, 2003, pp. 12-17).

El concepto “educación por competencias” surgió y se desarrolló a finales de los años ochenta del siglo XX en los Estados Unidos en el proceso de estudio de la experiencia de los pedagogos destacados. Los profesores, cuya práctica docente fue el objeto de estos análisis, a diferencias de sus colegas, no prestaban demasiada atención a la necesidad de cumplir con el programa educativo establecido. En lugar de esto, ellos se concentraban en las habilidades y destrezas (las competencias) que podrían adquirir sus alumnos cumpliendo con determinados trabajos (p.ej., leer, escribir, contar, etc.). Por otro lado, los maestros no sólo transmitían la información a los estudiantes, ellos solicitaban que los alumnos busquen la información autónomamente a través de las observaciones, comunicación con diferentes personas, imaginación, ingenio, capacidad de persuadir, gestionar, liderar, etc. (Zeyer, 2005, p. 41).

Empezando el siglo ХХІ, la educación por competencias se convirtió en una alternativa real de la enseñanza tradicional. La modernización de los sistemas educativos de varios países del mundo, llevó al reconocimiento del enfoque por competencias como modelo dominante en la educación profesional, lo cual se plasmó en la Declaración de Boloña (1995).

En este documento, la calidad de la educación se define como el conjunto de las competencias, que permiten establecer el balance entre la demanda y la oferta en el mercado laboral de los cuadros de profesionistas altamente calificados. De ahí que en los sistemas educativos modernos debe llevarse a cabo la transición del modelo de calificación al modelo de competencias del profesionista. Este nuevo modelo es más flexible, no se ata de la manera rígida al objeto de trabajo, asegura la movilidad de los egresados. En la época del desarrollo postindustrial, la tarea principal de la educación profesional es la transición del paradigma de la enseñanza (transmisión de conocimientos) hacia el paradigma de aprendizaje (transmisión de competencias) (Educación superior y el Proceso de Boloña, 2004, p. 3).

En la educación profesional, la idea del enfoque por competencias se relaciona con la importancia no sólo de la formación de los especialistas altamente calificados, sino también del cumplimiento del principio básico de la educación actual ‑ su continuidad – a través de la actualización de los profesionistas, su educación continua, apropiación de los nuevos conocimientos, métodos y tecnologías. En el proceso educativo que se organiza a base del enfoque por competencias, la competencia se comprende como determinado resultado educativo. En la educación por competencias se distinguen tres componentes: la formación de los conocimientos; el desarrollo de las habilidades; y el fomento de los valores.

Es importante señalar que en la pedagogía contemporánea no existe definición única de los términos “competencia” y “competitividad”.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, competencia(del lat. competentĭa; cf. competir; cf. competente), es: 1. pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado; 2. atribución legítima a un juez u otra autoridad para el conocimiento o resolución de un asunto; competitividad, es la capacidad que tiene una persona o cosa competitiva que le permite oponerse a otros en la consecución de un mismo fin (Diccionario de la Real Academia Española).

Los expertos de la Unión Europea opinan que el concepto “competencia” es menester considerar como capacidad de aplicar de manera efectiva y creativa los conocimientos y habilidades en las relaciones interpersonales o situaciones que implican la interacción con otras personas en contextos sociales y profesionales. Los científicos europeos creen que la adquisición de conocimientos y habilidades, que tiene por objeto mejorar la competitividad del individuo, contribuye a su desarrollo intelectual y cultural, a la formación de su capacidad para responder rápidamente a las exigencias de la sociedad moderna que se encuentra en constante cambio (Educación superior y el Proceso de Boloña, 2004, p. 5).

A su vez, Perrenoud plantea que las competencias son esenciales en las sociedades modernas y, por lo tanto, se deben desarrollar como una prioridad de los sistemas educativos. Las competencias clave no existen en lo abstracto, se construyen sobre la base de un punto de vista teórico, pero también ideológico (Perrenoud, 2004, pp. 217-219).

Por otro lado, Gallart (1995) señala que la competencia es inseparable de la acción, pero exige, a la vez, conocimiento y formación académica, aunque reconocen que en los asuntos comerciales e industriales, la competencia es un conjunto de conocimientos, cualidades, capacidades y aptitudes que permiten discutir, consultar y decidir sobre lo que concierne al trabajo. De lo cual se desprende que las competencias y obviamente su aprendizaje, exigen entonces acuerdo y colaboración entre el mundo de la educación y el mundo del trabajo, se adquieren en trayectorias que implican una combinación de elaboración formal, aprendizaje en el trabajo y, eventualmente, educación no formal (Gallart, 1995).

Según Raven, el término “competitividad” (del latín competence) explica los aspectos del comportamiento humano respecto al cumplimiento de determinado trabajo, define la característica principal de la persona, la cual logró o es capaz de lograr altos resultados en su actividad. Competitividad deriva de competencia que es la característica de las particularidades individuales de cada sujeto como portador de determinadas competencias; conocimientos, habilidades, destrezas, rasgos del comportamiento medibles necesarios para cumplir satisfactoriamente con el determinado trabajo (Raven, 2002).

De tal manera, puede afirmarse que las bases teórico-metodológicas que soportan el diseño del currículum para la formación del profesional en turismo son los conceptos de formación profesional, currículum, competencia, competencias profesionales, educación profesional por competencias.

Así, la educación profesional turística es un proceso dinámico de formación de los futuros profesionales, durante el cual el estudiante se apropia de los conocimientos y desarrolla las destrezas y habilidades profesionales necesarias, construye el comportamiento y la motivación que coadyuvan a su desarrollo personal y profesional, a la ampliación de su conocimiento de la problemática contemporánea de la industria turística y deseo de desarrollar las propuestas para su resolución.

El currículum de la formación de los futuros profesionales de turismo, es el documento que describe la estructura y el contenido del programa de estudios, la organización general del proceso educativo; incluye el análisis de la demanda del programa ofertado, los perfiles de ingreso y de egreso de los alumnos; los objetivos, metas y propósitos del programa, el contenido de las materias a impartir; los criterios de evaluación; formas de egreso; las condiciones para la acreditación de los estudios; los mecanismos de administración y su estructura. El currículum se estructura en varios niveles (semestres, trimestres, etc.) y prevé la apropiación por los estudiantes de las competencias cognitivas, afectivas, de investigación, disciplinares, profesionales-prácticas, culturales.

La competencia a diferencia del conjunto de los conocimientos, habilidades y destrezas, es una estructura personal socio-didáctica más compleja que se basa en los valores, las intenciones, los saberes, la experiencia adquiridos por el sujeto en el proceso de su formación formal y fuera de ella. Su estructura se conforma de la formación de la motivación intrínseca del individuo, su preparación psicológica y práctica para lograr resultados cualitativos en su actividad profesional y vida social.

Las competencias profesionales se refieren a los conocimientos, habilidades, destrezas, motivación y la voluntad de un profesional de actuar en las situaciones laborales y resolver los problemas profesionales con un alto nivel de entrega; la capacidad y la voluntad para lograr el resultado de calidad; el trato hacia su trabajo como un valor; la capacidad de cumplir con el determinado trabajo, tareas y estándares de acuerdo con las exigencias establecidas en la empresa, organización o área. Se distinguen las competencias:

¾      de especialización que incluyen los conocimientos profesionales y las siguientes capacidades: generar, justificar las ideas y transformarlas en acciones prácticas, usar la creatividad, saber planificar, fijar las metas; analizar la información, tomar las decisiones y resolver los problemas; pensar sistémicamente, orientarse al resultado, tener habilidades analíticas y capacidades organizativas, saber organizar su tiempo, trabajar en equipo, tener respuestas rápidas y adecuadas, actuar con determinación, estrategia; dominar el lenguaje formal verbal y escrito, hacer el uso de la tecnología, poseer la cultura de comunicación;

¾      sociales que se refieren al desarrollo de la posición ciudadana del futuro profesional, su seguimiento de los ideales del humanismo; educación en él de la honestidad, veracidad, imparcialidad, objetividad, del sentido del deber y responsabilidad, tolerancia, tacto en las relaciones interpersonales; desarrollo de sus habilidades de comunicación, del buen sentido de humor, alta erudición, sociabilidad, moderación emocional, cortesía, paciencia, buena reputación personal y profesional;

¾      individuales y de desarrollo personal tienen que ver con el desarrollo en los estudiantes de las siguientes cualidades: saber escuchar a los demás y mantener/retroalimentar la conversación, mostrar la comprensión interpersonal, flexibilidad; tener el espíritu empresarial, iniciativa, energía, exigencia, disciplina, alto rendimiento, fuerza de voluntad, compromiso, independencia; esforzarse por su desarrollo personal, por perfeccionar sus habilidades para el estudio y trabajo autónomo, capacitación profesional y motivación; saber trabajar bajo presión.

La educación profesional por competencias tiene las siguientes características:

-                  sirve para la formación de los especialistas altamente calificados organizada bajo el paradigma de aprendizaje (transmisión de competencias) y no de la enseñanza (transmisión de conocimientos);

-                  comprende tres componentes: la formación de los conocimientos; el desarrollo de las habilidades y destrezas; y el fomento de los valores;

-                  se realiza con el objetivo de desarrollar las competencias profesionales-disciplinares, individuales-sociales-psicológicas, integrativas-organizativas;

-                  es flexible, asegura la movilidad de los egresados;

-                  cuida el aspecto de la continuidad de los estudios, actualización de los profesionistas, su educación continua, apropiación de los nuevos conocimientos, métodos y tecnologías.

 

Bibliografía

 

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Balakhadze, Larysa: "Las bases teórico-metodológicas de diseño del currículum para la formación del profesional en turismo" en Atlante. Cuadernos de Educación y Desarrollo, abril 2014, en http://atlante.eumed.net/diseno-curriculum-turismo/

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